jueves, 17 de mayo de 2007

PROGRAMA DE ALIMENTACIÓN AYUDA A NIÑOS A ADELGAZAR EN EEUU

- Los niños votaron por sus verduras favoritas, el personal de los comedores escolares acostumbrado a calentar platos congelados aprendió a cortar fruta fresca y los restaurantes cambiaron su menú.

Y el experimento funcionó. Un programa que impulsó a toda una ciudad a trabajar junto a sus hijos para que coman mejor y hagan más ejercicio, ayudó a frenar el aumento de peso de los niños, informaron investigadores estadounidenses.

Los niños de Somerville, Massachusetts, aumentaron, en promedio, una libra (medio kilo) menos que los niños que no participaron del programa, según hallaron los investigadores en la escuela de nutrición de la Tufts University, en Boston.

Y la iniciativa logró que comieran brócoli.

Para los chicos que crecen rápido, esto fue un éxito significativo, dijo la directora del estudio, Christina Economos, en una entrevista telefónica.

"Todos los niños están subiendo de peso porque están creciendo", dijo. "Queremos prevenir que adquieran más peso del que necesitan para su desarrollo", agregó.

Los chicos lo hicieron, dijeron Economos y sus colegas en el informe publicado en la revista Obesity. Los niños que tenían sobrepeso perdieron kilos, o dejaron de aumentar, y aquellos que estaban delgados siguieron creciendo a un ritmo saludable. Economos espera haber sembrado en esos niños la semilla de hábitos saludables para toda la vida.

Los investigadores compararon 600 niños de Somerville al azar con los de otras dos comunidades que siguieron su vida normal. El experimento incorporó a comedores escolares, maestros, padres y hasta al diario local.

"Se hicieron pruebas de degustación a lo largo del año. Hubo una fruta y una verdura del mes para que los niños probaran cosas nuevas", dijo Economos.

Los investigadores usaron fondos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y otros grupos para comprar cuchillos y procesadores de comida para la cocina de las escuelas, cajas exhibidoras de vidrio para promover yogures y ensaladas y hornos nuevos.

"La mayoría de las cocinas escolares están equipadas para calentar comida, no para cocinar", dijo Economos.

MAS EJERCICIO

También ofrecieron a los maestros alternativas para incorporar lecciones sobre alimentación saludable y ejercicio a su programa escolar.

"Todos los días los niños hicieron 'movimientos cool' -10 minutos de actividad física a través de bailes, estiramientos o caminatas", indicó Economos. Los chicos fueron incentivados para que fueran a la escuela caminando y se agregaron actividades después del colegio.

A los padres se les enviaron semanalmente consejos, recetas y cupones para comprar arroz integral, pan negro y otros alimentos saludables.

Más de 20 restaurantes agregaron comidas saludables a sus menús y el diario local publicó semanalmente comentarios de los investigadores sobre nutrición.

En Somerville, el 44 por ciento de los niños tenían sobrepeso o estaban en riesgo de tenerlo cuando comenzó el estudio. Un porcentaje similar de niños padecía el mismo problema en las otras dos comunidades.

Después de un año, los niños de 6 a 9 años habían aumentado, en promedio, una libra (medio kilo) menos que los chicos de las otras dos comunidades.

Economos sabía que no había una solución simple, pero dijo que el programa, que atraviesa su tercer año, demostró que si las comunidades hacen pequeñas cosas, se puede hacer una diferencia.

"Hay muchas comunidades alrededor del país que intentan hacer cambios, y lo que este estudio nos muestra es que deben perseverar", dijo la investigadora. "Los pequeños cambios tienen un impacto significativo en el peso de los niños", concluyó.

obesidad infantil, gordura, sobrepeso, mipediatra,

FUENTE: Obesity, mayo del 2007.