sábado, 2 de mayo de 2015

VACUNA CONTRA LA INFLUENZA ESTACIONAL 2015-2016

Cada año, expertos de la FDA, OMS, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU. (CDC) y otras instituciones estudian muestras de virus obtenidas en todo el mundo para identificar los virus de la influenza que tienen mayores probabilidades de causar enfermedades durante la próxima temporada de influenza de manera que la gente pueda estar protegida contra ellos a través de la vacunación.

El 26 de febrero de 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que la vacuna contra la influenza de temporada 2015-2016 en el hemisferio norte debe contener los siguientes tres virus de la vacuna:
  • virus tipo A/California/7/2009 (H1N1)pdm09;
  • virus tipo A/Switzerland/9715293/2013 (H3N2);
  • virus tipo B/Phuket/3073/2013

Se recomienda que las vacunas quadrivalentes contengan dos cepas de virus del tipo B: B/Brisbane/60/2008


Lean la nota completa en: http://goo.gl/ewZfQ0

viernes, 15 de agosto de 2014

MALFORMACIONES DE LA OREJA: LA MICROTIA


Microtia es el término médico que usamos para describir la malformación congénita de la oreja, el vocablo proviene del latín micro, que significa pequeña, y otia, oído. Es un defecto del nacimiento poco común, pero como es muy visible causa mucha angustia en los padres, además requiere atención tanto en el aspecto funcional como en el aspecto estético.
Frecuentemente, se asocia a la atresia o poco desarrollo del conducto auditivo. De acuerdo a las estadísticas del Dr. Burt Brent de mil pacientes que ha tratado con cirugía, el 58.2 % fue de la oreja derecha; 32.4% , de la izquierda y bilaterales el 9.4%; el 63.1% del sexo masculino y el 36.9% del femenino.

      La microtia ocurre en uno de cada 6,000 nacimientos, en Japón en uno de cada 4,000; los indios navajo tienen una incidencia mucho más elevada, de uno en 900 a 1,200 nacimientos. Algunos autores han atribuido el defecto a la falta de flujo sanguíneo ocasionado por obstrucción de una arteria que irriga la zona durante la formación del bebé.

      Cuando ocurre sordera asociada, generalmente es debido a que la madre adquirió la rubéola durante el primer trimestre del embarazo. Se han presentado casos de microtia por la ingesta de medicamentos como la talidomida, que se usó hace muchos años para tratar el vómito del embarazo, y también, recientemente, con la isotretinoina, medicamento que se usa para tratar el acné severo.

      En general, se piensa que la ocurrencia de microtia es un evento esporádico, al azar, y es importante que los padres entiendan que la deformidad no se debe a algo que la madre hizo durante el embarazo.

      Una de las preocupaciones principales de los padres es si su hijo tiene problemas con la audición, ya que piensan que al no tener pabellón auricular su hijo no oirá del lado afectado y que haciéndole un orificio en la piel se corregirá, sin embargo, esto es falso. El oído se divide anatómicamente en 3 partes: el oído externo, el oído medio y el oído interno y cada parte procede de diferente tejido embriológico, así que el niño que tiene una malformación del oído externo, en este caso la oreja, rara vez tendrá afectado el oído interno, es decir, que sí tendrá audición, ya que el oído interno enviará el impulso nervioso al cerebro.

      Lo que puede pasar es que esté disminuida la conducción del sonido (hipoacusia conductiva) en aproximadamente 50 a 70 decibeles al estar afectada la parte media y la parte externa. Sin embargo, es conveniente evaluar la audición del recién nacido poco después del nacimiento practicando estudios audiológicos, principalmente los potenciales auditivos evocados del tallo cerebral y, si la audición es normal de un lado, los padres pueden tranquilizarse ya que el niño podrá tener habla y lenguaje normales; sin embargo, deberán ser evaluados periódicamente por su pediatra, vigilando cuidadosamente su desarrollo.

      No se recomienda practicar en la etapa de recién nacido los estudios radiográficos como la tomografía axial computarizada del hueso temporal para obtener las imágenes del oído medio, ya que éstos no serán de utilidad en este momento, sino hasta evaluar la cirugía cuando el bebé sea más grande, por lo que, de hacerse muy pronto, tendrían que repetirse.

      Los niños que tienen microtia pueden tener otros problemas, como malformaciones del riñón y vías urinarias, malformaciones del corazón, labio y paladar hendido, afectación del nervio facial que ocasione parálisis facial, malformaciones de la mandíbula o anomalías de la espina cervical.

      Los niños con microtia pueden tener infecciones del oído medio durante la etapa de la lactancia del mismo modo que un niño normal; sin embargo, el diagnóstico es difícil ya que la atresia aural o falta del conducto auditivo dificultan el diagnóstico.

      La edad en la que se deben operar puede variar tomando en cuenta los aspectos físicos y psicológicos y, dado que el concepto de la imagen corporal comienza a formarse alrededor de los 4 o 5 años, lo ideal es empezar la reconstrucción antes de la entrada a la escuela y antes de que el niño adquiera un trauma psicológico por las burlas y apodos a los que son sometidos por sus compañeros. Sin embargo, para la reconstrucción se utiliza cartílago de las costillas para fabricar el esqueleto de la oreja y la cantidad de éste, por lo general, no es suficiente hasta los 6 años de edad.
Si el paciente es de complexión baja o pequeña para su edad y la oreja contralateral sana es muy grande, es prudente retrasar la cirugía un poco más. Estas cirugías deben realizarse por cirujanos plásticos especializados en la reconstrucción de las orejas, ya que al no ser muy frecuente la malformación, no muchos cirujanos tienen la experiencia suficiente. Es muy importante que un cirujano sin experiencia no intente quitar en el recién nacido los rebordes de piel y los restos de la oreja rudimentaria, ya que éstos se utilizarán en la reconstrucción definitiva por el cirujano que se encargará de ella. Actualmente, están en investigación orejas construidas mediante ingeniería de tejidos para moldear cartílagos para la reconstrucción.

      Para concluir, quiero recalcar que la reconstrucción de las orejas en el caso de la microtia es muy satisfactoria para el enfermo y sus familias.(fotos de los resultados a largo plazo del Dr. Brent) El paciente puede esperar tener una oreja real, y los pediatras participamos activamente en dirigir adecuadamente y dar tranquilidad a los padres cuando tienen un hijo con una malformación auricular.

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© Dr. Roberto M. Murguía Pozzi    

viernes, 9 de agosto de 2013

INGESTIÓN ACCIDENTAL DE IMANES

     Como es sabido por todos, los niños pequeños siempre tienen la curiosidad de tomar todo tipo de objetos pequeños y llevárselos a la boca. Por esta razón, es frecuente la ingesta accidental de monedas, alfileres, huesos, botones, pasadores del pelo, baterías de reloj, partes de juguetes, etc. En los últimos años, se han popularizado los objetos decorativos que contienen imanes pequeños para poderlos adherir a otros objetos metálicos como la puerta del refrigerador o frigorífico.
También son comunes los juguetes con imanes en los que los niños pegan diversas piezas metálicas o partes plásticas con un pequeño imán adherido para formar figuras.   Esto ha hecho que los niños tengan facilidad de acceso a ellos, muchas veces los desprendan del objeto y se los traguen. Los niños más grandes los utilizan para imitar los piercings o perforaciones. Es por esta razón que queremos advertir de los riesgos que existen cuando un niño se traga uno o varios imanes.


     Este tipo de accidente se presenta principalmente en niños de tres años o más y el promedio es de cinco años y medio.

     Los imanes actuales son mucho más potentes que los que existían hace algunos años, por lo que dos imanes pequeños tienen mayor fuerza de atracción que los más antiguos.

     Una manera sencilla que podría servir para saber si el objeto que se tragó el niño es magnético, es pasar sobre el abdomen del niño una brújula y si esta se mueve, refleja el magnetismo del objeto ingerido. Por supuesto, esta prueba hay que realizarla en un sitio libre de magnetismo o de aparatos que lo causan pudiendo interferir con la respuesta. Esta prueba no es muy exacta por lo que si sale negativa no se debe descartar que el objeto tragado sea un imán.

     Como sabemos, los imanes se atraen uno al otro, y si un niño se traga varios de manera separada, éstos, al intentar pegarse a través de las paredes del intestino, la atrapan ocasionando una perforación, sangrado intestinal o una infección severa que favorece la formación de abscesos. También podrían ocasionar que el intestino se tuerza –los médicos lo llamamos vólvulo– y causar una obstrucción intestinal. También pueden causar que el intestino se necrose, es decir se muera, al faltar la circulación sanguínea en donde están los imanes atrapando la pared. Varias de estas complicaciones están reportadas en un estudio publicado por investigadores del Hospital Infantil de Valencia, España. Se reportan trece casos estudiados durante diez años con las complicaciones ya mencionadas. Investigadores Chilenos reportan en un estudio tres casos ocasionados por un juego muy popular de imanes que contiene uno en la punta de cada vástago y que se han presentado en un lapso corto de tiempo. La Comisión de Seguridad de los Productos en los Estados Unidos reporta 33 casos de niños de entre 10 meses y 11 años, quienes, en la mayoría de los casos, sufrieron una perforación intestinal y tuvieron que ser hospitalizados entre 3 y 19 días. Esta Comisión retiró del mercado aproximadamente 18 millones de productos que contenían imanes que se podrían desprender fácilmente y causar el accidente en los niños. Un estudio más reciente confirma que han aumentado 5 veces los ingresos a emergencias de niños con accidentes relacionados con imanes entre el año 2002 y 2011. 

     Cuando se sospecha que un niño ingirió varios imanes, deben practicarse, de urgencia, estudios radiográficos. Al evaluar las radiografías, el radiólogo tienen que ser muy cuidadoso ya que, en ocasiones, la imagen de dos imanes pegados que atrapan el intestino aparece como si fuera sólo uno. Si se confirma, el paciente debe ser intervenido quirúrgicamente de urgencia para extraerlos y evitar una perforación intestinal y la formación de un absceso. Cuando hay la certeza de que sólo es uno, podría mantenerse en vigilancia el paciente para verificar que lo expulse de manera espontánea con el excremento. Cuando se sospecha que el imán se pasó a las vías respiratorias, entonces debe ser extraído por el experto por medio del estudio llamado broncoscopía como cualquier otro objeto.

Recomendaciones:

  • Si sospecha que su hijo se tragó un imán, de inmediato busque atención médica de urgencia. Repórtele al médico si sospecha que se trata de uno o varios imanes.
  • Vigile si se presenta vómito, dolor abdominal, nausea o diarrea.
  • Hay que tener en cuenta que en una radiografía puede aparecer como un sólo objeto; sin embargo, podrían ser varios imanes que atraparon la pared intestinal al atraerse unos con otros.
  • Mantenga fuera del alcance de los niños los imanes pequeños y los juguetes u objetos que tengan algún imán que el niño podría desprender y tragar.
  • Si se le pierde un imán a un juguete u objeto decorativo, búsquelo de inmediato. Inspeccione la zona donde juega su hijo y verifique de manera regular sus juguetes para buscar partes perdidas, en especial si éstos contienen imanes.
  • Cuando le compre un juguete a su hijo, verifique que sea apropiado para su edad y que no contenga partes pequeñas, en especial, imanes que se puedan desprender y tragárselos. Los juegos con piezas de imanes no son para menores de 6 años.
  • Los padres deben vigilar que sus hijos no se lleven objetos a la boca y, en especial, tener mucho cuidado con los imanes.

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© Dr. Roberto M. Murguía Pozzi    

jueves, 8 de agosto de 2013

¿CUANTA ACTIVIDAD FÍSICA DEBEN HACER LOS NIÑOS AL DÍA?

     De acuerdo a un estudio publicado recientemente, los niños pueden necesitar más de una hora al día de actividad física, en especial los varones, para protegerse contra las enfermedades cardiovasculares (ECV) en el futuro.
     De hecho, parece que los niños hasta la edad de 6 años necesitan, por lo menos,
70 minutos por día y los que tienen entre 6 y 10 años necesitan alrededor de 85 minutos diarios. La mayoría de las niñas pueden practicar solamente 60 minutos de ejercicio al día sin aumentar su perfil de riesgo de enfermedades cardiovasculares, El ejercicio debe ser vigoroso en por lo menos 20 minutos del total, tanto para los niños como las niñas.

     Las pautas de ejercicio actuales se basan en lo que necesitan los niños de mayores de 10 años. Este es el primer estudio que examina los requerimientos diarios de ejercicio para los niños y niñas más pequeños.

     La información proviene del proyecto patrocinado por la Comisión Europea denominado IDEFICS (Identificación y prevención de los efectos sobre la salud del  estilo de vida y dieta en niños y bebés). El proyecto fue creado para hacer frente a la epidemia de obesidad y mala salud en los jóvenes y consta de 23 centros de investigación en todos los países de Europa.

     Los investigadores estudiaron datos de más de 16,000 niños de entre 2 y 9 años de edad y buscaron su riesgo de futuras enfermedades cardiovasculares mediante la revisión de los factores de riesgo de ECV en grupos.

     En resumen, para prevenir enfermedades cardiovasculares en la edad adulta las niñas de 6 a 9 años necesitan 60 minutos de actividad física de intensidad moderada al día, pero 20 de estos 60 minutos deben ser de actividad física vigorosa. Los niños de 9 a 6 años deben practicar 85 minutos de actividad moderada a vigorosa y también durante 20 de estos minutos debe ser vigorosa. 


Con información:   BMC Medicine  y Contemporary Pediatrics

sábado, 6 de julio de 2013

ACCIDENTES EN LAS ESCALERAS ELÉCTRICAS


   Toda una atracción les resulta a los niños acompañar a su mamá de compras a las tiendas departamentales y supermercados. Les llama mucho la atención todo tipo de mercancía, correr por los pasillos, meterse entre los mostradores y 
hasta jugar a las escondidas, lo cual casi les provoca infarto a sus madres. También les atraen todo tipo de aparatos eléctricos y aparadores luminosos, pero lo que más les gusta es jugar en las escaleras eléctricas.

    En éstas les encanta correr subiendo y bajando en el sentido contrario al movimiento;  si éstas bajan,  ellos quieren bajarlas más rápido; frecuentemente van arrastrando su mano en la pared lateral de la misma, sacan la cabeza por el barandal y también les gusta sentarse en ellas.

     Sin embargo, en las escaleras eléctricas se accidentan gran número de niños. En un estudio publicado en la revista  Pediatrics , se reportan 26 casos de niños que se presentaron en Urgencias de un hospital en Nueva York; el 50% de los casos tenía entre 2 y 4 años de edad,
57% fueron niños, el 69% estaba acompañado por un adulto, el 50% no se estaba sosteniendo del barandal en el momento del accidente, el 31% estaba, o jugando o sentado o caminando en la escalera al momento del accidente, el 23% se lesionó al salir de la escalera.

     Las lesiones fueron causadas por golpes provocados por la caída, por el atrapamiento de una extremidad por los escalones en movimiento después de la caída o por el atrapamiento de una extremidad sin relación a la caída. El atrapamiento ocurrió tanto entre dos escalones como entre los escalones y el riel lateral. En el 65% de los accidentados se afectó la extremidad inferior y en 31 %, la extremidad superior. Las lesiones fueron variadas e incluyeron heridas, lesiones de los tendones, laceración de los nervios, fracturas de los dedos y amputaciones. El 50% de los casos se tuvo que hospitalizar para tratamiento operatorio (quirúrgico). El 15% de los accidentados quedó con pérdida significativa de la función del órgano afectado y el 46% quedó con deformidades cosméticas permanentes. 

     En otro estudio llevado a cabo en Ginebra, Suiza, los niños de 3 años fueron los más afectados y las lesiones en las manos fueron las más comunes.

     En los últimos años se han reportado varios accidentes en niños que suben las escaleras eléctricas utilizando los populares zuecos de hule Crocs o sus imitaciones.  


  Un estudio publicado en una revista especializada en ortopedia pediátrica reporta en un periodo de 2 años 17 accidentes en una escalera eléctrica y 13 de los accidentados usaban zuecos de hule durante el accidente. Los autores concluyen que este tipo de accidentes pueden ocasionar daños importantes como amputación de dedos y machacamiento de los huesos.
 Atribuyen la frecuencia de este tipo de accidente a el amplio diseño de punta del zapato que puede dar una falsa percepción de la distancia entre los pies y el costado de la escalera mecánica, mientras que la "suavidad" de estos zuecos de goma  los hace vulnerables a aplastarse al estar los escalones de la escalera en movimiento.

     Como verán, es importante tener presente que los niños pueden sufrir un accidente en las escaleras eléctricas y es deber de los padres evitar este tipo de percances siguiendo las siguientes recomendaciones:

  • El niño debe estar de pie mirando al frente, sostenido del barandal de hule que se mueve simultáneamente con los escalones y llevado de la otra mano por un adulto. 
  •  No se le debe permitir jugar ni sentarse en las escaleras, hay que estar pendiente al llegar al final para indicarle dar el paso hacia la plataforma del piso al que se llega.
  •  No suba a su hijo en la escalera eléctrica usando zuecos de hule.
  •  Nunca dejar a los niños pequeños viajar solos.
  • Si lleva a un bebé en cochecito, mejor use el elevador o sáquelo y llévelo cargado.