miércoles, 16 de enero de 2008

ESTUDIO RELACIONA LA DURACIÓN DEL SUEÑO CON EL PESO INFANTIL

La cantidad de horas que duerme un niño varía según el día o la estación del año, pero los que duermen poco siempre tendrían más riesgo de padecer sobrepeso, sugirió un nuevo estudio. En un seguimiento a 591 niños hasta los 7 años, un equipo de investigadores halló que, en general, los chicos tendían a dormir un poco menos los fines de semana y en verano que en los días de semana y otras épocas del año.

Aquellos que dormían poco a los 7 años presentaban más riesgo de sobrepeso o problemas de conducta, según publica la revista Sleep.

El equipo halló que los niños que dormían menos de 9 horas por noche eran tres veces más propensos que los que descansaban más a tener sobrepeso u obesidad.

Del mismo modo, los que dormían menos cantidad de horas eran más propensos a tener problemas de conducta y síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), según cuestionarios que respondieron padres y maestros.

Los resultados sugieren que la falta de horas de sueño adecuadas induciría el aumento de peso y otros problemas en los niños, señaló el equipo dirigido por el doctor Edwin A. Mitchell, de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda.

Estudios previos hallaron indicios de que la falta de sueño puede aumentar el peso. Aunque se desconocen las causas, una teoría sostiene que la deficiencia de sueño altera las hormonas que regulan el control del apetito y el metabolismo.

En el estudio, destacó Mitchell, la relación entre la falta de sueño y el peso se mantuvo tras considerar los hábitos físicos de los niños y la exposición a la televisión, dos factores clave del riesgo de sobrepeso infantil.

Esto sugiere que la falta de sueño tendría un efecto "real" sobre el peso, dijo el autor a Reuters Health.

En general, los médicos recomiendan que los niños en edad escolar duerman 10 a 11 horas por noche y que los preescolares descansen 11 a 13 horas. Los niños de 7 años que participaron en el estudio durmieron, en promedio, 10 horas.

Los resultados, opinaron los autores, destacan la importancia de que los niños duerman la cantidad de horas recomendadas.

"Nuestros resultados sugieren que la duración del sueño sería, por lo menos en parte, un factor de riesgo modificable de otras consecuencias de la baja calidad de la salud en la infancia, incluida la obesidad", concluyeron los expertos.

Publicado en la revista Sleep