lunes, 17 de diciembre de 2007

LA CONTAMINACIÓN DEL TRÁFICO DAÑA LOS PULMONES DE LOS NIÑOS ASMÁTICOS.

Un estudio encuentra que los niños que viven cerca de autopistas transitadas se enfrentan a un riesgo de más de 50 por ciento de problemas respiratorios

Los niños que sufren de asma que se exponen a la contaminación del tráfico tienen un mayor riesgo de problemas respiratorio y reducción en el volumen pulmonar, según un estudio que evaluó a niños en la ciudad fronteriza mexicana de Ciudad Juárez, un punto de cruce hacia los Estados Unidos.

"Las ciudades importantes en las fronteras del norte y del sur de los EE.UU. con frecuencia tienen altos niveles de flujo de tráfico vehicular, sobre todo en los puntos de cruce de las fronteras. Las emisiones del tráfico vehicular de la alta densidad de tráfico que cruza la frontera podría estar afectando de manera negativa la salud de las poblaciones que viven en las áreas aledañas", afirmó en una declaración preparada el autor principal del estudio, el Dr. Fernando Holguin, profesor asistente de medicina pulmonar en la Facultad de medicina de la Universidad de Emory.

Holguin y sus colegas reclutaron a 200 niños asmáticos y no asmáticos entre los seis y los doce años de edad, que habitaban en Ciudad Juárez. Durante un año, los investigadores midieron la densidad de tráfico y los contaminantes relacionados al tráfico cerca de las viviendas y escuelas de los niños. Evaluaron la función pulmonar y síntomas respiratorios de cada niño durante cuatro meses.

Los investigadores encontraron que los niños con asma, pero no los que no la padecían, resultaban afectados por vivir en casas en áreas con tráfico concurrido. Esos niños tenían niveles más altos de óxido nítrico exhalado (NO), además de reducciones tanto en el volumen pulmonar como en el flujo de aire.

Vivir dentro de 50 metros de una carretera con mucho tráfico aumentaba el riesgo de síntomas respiratorios en niños asmáticos en más de cincuenta por ciento, concluyeron los investigadores.

"Nuestros resultados muestran que una proximidad a las emisiones relacionadas al tráfico, ya sea en el hogar o la escuela, puede conllevar efectos crónicos sobre la salud respiratoria de los niños que sufren de asma", aseguró Holguin.

Los hallazgos "podrían tener implicaciones para los niños asmáticos que residen en tales condiciones, sobre todo los que tal vez no estén adecuadamente controlados con fármacos, dado que podrían ser más susceptibles a las emisiones vehiculares".

Pulblicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.