viernes, 29 de febrero de 2008

LA TELEVISIÓN PODRÍA ESTAR AFECTANDO EL SUEÑO DE SUS HIJOS.

Los expertos señalan que ver televisión, sobre todo antes de ir a la cama, está asociado con patrones de sueño irregulares para los más pequeños

Puede parecer una buena idea: dejar a su hijo pequeño ver un poco de televisión para ayudarlo a dormir.

Pero un cuerpo creciente de investigación halla que los bebés y los niños menores de tres años que ven televisión, incluso mucha TV durante el día, se enfrentan a interrupciones del sueño y a horarios irregulares para ir a la cama o para tomar la siesta.

"Sabemos que muchos padres, quizás demasiados, confían en la tele y los videos como parte de la rutina de sueño de sus hijos", señaló el Dr. Dimitri Christakis, pediatra de la Universidad de Washington y coautor de "The Elephant in the Living Room: Make TV Work for Your Kids" (El elefante en la sala: Haga que la televisión beneficie a sus hijos).

"Ver televisión antes de ir a la cama hace que para los niños sea más difícil conciliar el sueño", agregó. "Hay datos científicos que lo avalan".

Como prueba, Christakis hizo alusión a un estudio reciente que dirigió junto con otra colega, la Dra. Darcy Thompson de la Universidad de Washington, que halló que los niños menores de 3 años que veían televisión estaban en mayor riesgo de alteraciones del sueño. Otros estudios han analizado los efectos de ver televisión en niños mayores y adolescentes, y también han encontrado una relación entre la televisión, las alteraciones del sueño y horas más tardías para ir a la cama.

Christakis y Thompson examinaron los datos de una encuesta nacional de niños entre los cuatro y 35 meses de edad, y evaluaron las entrevistas realizadas a los padres de más de 2,000 niños. El resultado: el 27 por ciento de los niños tenía horarios irregulares para ir a la cama y casi el 34 por ciento tenía horas irregulares para tomar la siesta.

El problema es que el número de horas frente a la televisión estaba asociado con una mayor probabilidad de horario de sueño irregular, aunque no pudo establecerse de modo definitivo una relación de causa y efecto. En promedio, los bebés menores de doce meses veían 0.9 horas de televisión; los de doce a 23 meses 1.6 horas diarias; y los de 24 a 35 meses 2.3 horas al día.

Thompson explicó que tener un horario regular de sueño es importante, porque influye sobre la calidad y la cantidad de sueño de los niños. Y los hábitos de sueño saludables pueden prevenir problemas como resistencia a la hora de acostarse o despertarse por las noches, apuntó.

Thompson destacó que una posible explicación era que ver televisión puede hacer que el horario de sueño sea irregular. Otra es que el sueño irregular conduce a ver más televisión, un tipo de círculo vicioso.

Otra duda es si el momento de ver televisión, por ejemplo, antes de acostarse, tiene un impacto sobre el sueño. En teoría, razonó Thompson, los niños que ven muchos programas de contenido violento o inapropiado para su edad podrían experimentar alteraciones del sueño sin importar la hora a la que ven esos programas. Otros podrían argumentar que ver contenidos perturbadores antes de ir a la cama bloquea el sueño.

El mensaje de fondo, de acuerdo con Christakis, es el siguiente: "Si su hijo tiene problemas para dormir, preste atención a sus hábitos televisivos y vea si tienen algo que ver. No es necesario modificar sus hábitos si no tiene problemas para dormir".

La Dra. Nancy Maynard, pediatra de la Clínica de Great Falls en Great Falls, Montana, estuvo de acuerdo.

"Les digo a los padres que es bueno limitar la cantidad de televisión durante el día a menos de dos horas frente a una pantalla, ya sea de televisión, computadora o videojuegos", destacó.

"Además, no es bueno usar la televisión como ayuda para ir a la cama", recomendó Maynard. Esto es así incluso para los estudiantes de secundaria, agregó.

Maynard dijo que entendía porque los padres de niños pequeños pueden verse tentados a aparcar sus niños frente a la televisión antes de acostarlos. "Les ayuda a permanecer en un mismo lugar. Pero no les ayuda a hacer los cambios que el cerebro necesita para pasar al estado de sueño. Y puede que hasta lo empeore. La información visual pone a los niños más activos".

"Lo veo como ir a una feria", le dice Maynard a los padres cuando les recomienda que no permitan que sus niños vean la tele antes de acostarse. "Usted está en mitad del camino, con todas esas luces y ruido. No sé cómo muchas personas pueden relajarse en ese tipo de ambiente".

¿Tiene un niño pequeño con problemas para dormir? Los National Institutes of Health le ofrecen estas sugerencias:

  • Fije una hora regular para ir a la cama cada noche y conviértala en un hábito.
  • Cree una rutina de relajación para ir a la cama, como dar a su hijo un baño caliente o leerle un cuento.
  • Haga alguna actividad relajante después de cenar. Demasiada actividad antes de acostarse puede mantener a los niños despiertos.
  • Evite dar al niño comidas abundantes cerca de la hora de ir a la cama.
  • Evite dar al niño bebidas con cafeína menos de seis horas antes de ir a la cama.
  • Ajuste la temperatura de la habitación para que sea confortable, que no esté ni demasiada caliente ni fría.
  • Asegúrese de que la habitación esté oscura. Si es necesario, utilice una lámpara de noche pequeña.
  • Mantenga el ruido a un nivel bajo.

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Publicado en MedlinePlus

jueves, 28 de febrero de 2008

CARIES EN NIÑOS E HIGIENE BUCAL EN NIÑOS

Cuentan que los niños suelen copiar los hábitos que ven en sus padres. Si por ejemplo nuestros hijos nos ven cepillarnos los dientes regularmente, les será mucho más fácil coger su cepillo y su pasta dentrífica y limpiarse cada día los dientes. Es importante que el dentífrico sea formulado especialmente para los niños. Que no pique, que no haga prácticamente espuma, que tenga un buen sabor y que consiga prevenir la caries, que es fundamental. Luego ya estamos nosotros para echarles una mano y darles una serie de consejos para que se lo tomen....casi como un juego....

La labor de los padres es que los niños se lo tomen como un juego pero que logren hacerlo bien porque es una cosa seria, es decir dentro de que es un tema muy serio que los niños se lo tomen como un juego y que sea divertido.

Lo primero es empezar cuanto antes mejor, incluso recién nacido. Como la Doctora Xalabardé comenta "estamos acostumbrados a limpiarle la nariz, las orejas al bebé y la cavidad bucal no deja de ser una cavidad más donde se puede acumular restos de la leche de la madre o del biberón y aunque no haya dientes se debe limpiar. El niño entonces ya adopta la posición de que es una parte más del cuerpo que hay que limpiar a diario y ya entra dentro de este hábito aunque no sea consciente en ese momento."

Los dientes de leche hay que limpiarlos, sino fuesen necesarios la naturaleza no los hubiese creado. Los dientes de leche tienen muchas funciones como masticar o una función estética. Hay una función que tienen los dientes de leche y que es poco conocida que es que mantienen el espacio para las nuevas que tienen que salir. Si realmente tuviésemos muy buena salud en los dientes de leche muchos casos de ortodoncia de niños que tienen que llevar aparatos se podrían evitar. Los dientes de leche se llaman de leche por su color más blanco y porque salen durante la lactancia.

Cada diente es una estructura por separado, por tanto, la caries en sí no se contagia de un diente al que sale luego, pero si que la caries es un foco infeccioso porque la caries es una enfermedad infecciosa causada por bacterias y cuando tenemos una caries en la boca nuestra saliva tiene más bacterias también y esas bacterias que van en la saliva si que llegan a todos los dientes.

La aparición de caries en los niños se ve favorecido por la ingesta de los dulces. En un principio cuanto más azúcar tiene un alimento más caries puede producir, pero es importante saber que un alimento que tiene poca cantidad de azúcar pero que es muy pegajosos y queda en los dientes durante muchas horas puede producir más caries que un alimento que tiene mucho azúcar pero que se va de los dientes rápidamente. No es tan solo la cantidad de azúcar sino el tiempo que este azúcar permanece en contacto con los dientes. Alimentos como puede ser una galleta que tiene menos azúcar que un caramelo, debido a que es pegajosa se puede quedar en contacto con los dientes puede producir una caries con más facilidad que otra cosa que desaparezca con más rapidez y que lleve más azúcar.

Los niños deben tener un cepillo especial debido al tamaño de su cavidad bucal y del tamaño de los dientes. Como mínimo deben haber dos cepillados, uno por la mañana y uno por la noche, para que el espacio sea de aproximadamente doce horas. La pasta de dientes que use el niño debe ser una pasta específica para su edad, sobretodo específica en su cantidad de flúor, ya que un niño se traga aproximadamente la mitad de la pasta que se pone en el cepillo.

Los niños pequeños es mejor que utilicen los cepillos manuales antes que los eléctricos, ya que con su uso cogen los hábitos correctos de limpieza y la técnica de limpieza.

La lengua también se ha de limpiar, y la Doctora aconseja que sea lo último en limpiar para que sea un premio, ya que a los niños acostumbra a ser la parte del cepillado que más les gusta, debido a que hace cosquillas y es cuando más notan el sabor de la pasta dentrífica. A un niño hay que llevarlo al dentista cada seis o doce meses.

La Doctora Anna Xalabardé, odontopediatra, nos ayuda a entender más acerca de la higiene de la boca de los niños así como de como prevenir enfermedades, a través de las respuestas claras y extensas que no da a las preguntas que le realizamos y que pueden encontrar en el podcast que hay a continuación:

¿A partir de que edad, ustedes aconsejan que los niños, primero con la ayuda de los papas, y luego ellos solitos, se cepillen los dientes?

Los padres creen que como sus primeras dientes son de leche, no hay peligro de caries, pues luego salen ...las definitivas...¿Qué dice usted a esto? ¿Las caries se heredan ya desde pequeños? ¿Qué alimentos favorecen la aparición de caries en los niños?

Imaginemos que el niño tiene su cepillo de dientes especial y el dentífrico: ¿Cómo planificamos esta higiene buco dental a partir de los 2, 3 y 6 años de edad? ¿Lo de limpiar la lengua para más adelante, en edades mas avanzadas? ¿Qué pasta de dientes y qué tipo de cepillo hay que comprarle al niño? ¿Y cada cuando hay que cambiar el cepillo de los niños?

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Escuchar la entrevista

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miércoles, 27 de febrero de 2008

LA SECRETARÍA DE SALUD LANZA SUGERENCIAS DE BEBIDAS SALUDABLES

Expertos buscan que mexicanos eviten líquidos que engordan

La leche entera, los jugos naturales, los atoles, los refrescos y el alcohol son bebidas con un alto contenido de calorías, que aumentan el riesgo de obesidad y diabetes en México, alertó un grupo de expertos nacionales e internacionales convocados por la Secretaría de Salud (Ssa).

Este grupo de científicos en nutrición y de enfermedades crónicas presentó ayer las “Recomendaciones sobre el consumo de bebidas para una vida saludable para la población mexicana”, que buscará frenar las tasas de obesidad y de diabetes tipo II en el país, que alcanzan cifras alarmantes en la literatura científica mundial.

José Ángel Córdova Villalobos, secretario de Salud, explicó que existe un desbalance de la energía como resultado de la falta de actividad física y una alimentación con muchos aportes calóricos. De ahí, agregó, que la población ingiera más calorías y gaste menor cantidad de ellas.

Incluso, la población mexicana duplicó su proporción de energía obtenida por el consumo de diversas bebidas, al pasar de 100 calorías por día a 300 en tan sólo siete años.

El funcionario evidenció que 21% del consumo total energético de los adolescentes y los adultos proviene de las bebidas cuyo patrón de consumo es poco saludable. Lo ideal, explicaron los especialistas, debería ser un aporte calórico de 10%.

José Ángel Córdova aclaró que estas guías nutricionales no tratan de satanizar ningún alimento o bebida; “se trata de que el consumo sea reducido o moderado, ya que ninguna bebida es venenosa o tóxica”, afirmó.

Los especialistas en nutrición explicaron que los estudios sobre sensaciones de hambre y apetito muestran que los líquidos tienen menor capacidad para producir saciedad que los alimentos sólidos.

Lo que sugiere que la ingestión de energía a partir de bebidas no se acompaña de regulación eficiente del apetito, lo que contribuye al aumento de peso.

El grupo de expertos de la Secretaría de Salud clasificó en seis niveles, de más a menos saludable, los diferentes tipos de bebidas.

Al respecto, el coordinador del Comité de Expertos, Juan Rivera, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), explicó que entre las recomendaciones a la población es que el agua natural debe consumirse entre seis y ocho vasos diarios, porque además de ser necesaria para el metabolismo proporciona calcio, magnesio y fluoruro.

También, dijo, es recomendable consumir al día uno o dos vasos de leche semidescremada y bebidas de soya sin azúcar adicional, porque son fuente de calcio y vitamina D, así como de proteína.

Del café y té, explicó Juan Rivera, del Instituto Nacional de Salud Pública, podrán tomarse hasta cuatro tazas al día pero sin azúcar, y en el caso de las mujeres embarazadas hasta tres, porque su alto consumo aumenta el riesgo de aborto o provoca bajo peso del producto.

De las bebidas no calóricas con edulcorantes artificiales, como son los refrescos de dieta, aguas con vitaminas, bebidas energizantes y dietéticas, deben tomarse sólo dos vasos al día, y solamente adultos, “no niños en edad preescolar y escolares, porque es preocupante que se acostumbren a este sabor dulce”, aclaró.

Lo menos recomendable son las bebidas con alto valor calórico y beneficios a la salud limitados como lo son la leche entera, que por sus efectos de grasa saturada pueden provocar riesgo de enfermedades cardiovasculares; los jugos de frutas, “porque al licuarlos se duplica el nivel de azúcar” o las bebidas deportivas y las alcohólicas, las cuales deben consumirse sólo medio vaso al día, de así desearlo o de preferencia ninguno.

En el caso de la leche entera, no se recomienda su consumo en niños menores de un año, ni en personas mayores de dos años.

Y lo que debe evitarse beber totalmente, de acuerdo con los expertos, son los refrescos y aguas de sabores hechas en casa, y si se consumen éstas últimas debe procurarse no hacerlas muy dulces o de preferencia comer las rebanadas de fruta entera.

En esta reunión, también se hizo énfasis de que los desayunos escolares que promueve la Secretaría de Desarrollo Social deben cambiar, ya que contienen una alta ingesta de calorías, y sólo deben permanecer en zonas de alta marginación donde aún hay desnutrición.

El secretario de Salud informó que todas estas recomendaciones se distribuirán en escuelas, oficinas de gobierno y se hará una amplia campaña de difusión con la finalidad de que toda la población (padres de familia, médicos y maestros) las conozca y las aplique

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Publicado en El Universal

martes, 26 de febrero de 2008

EL PESO INFANTIL PREDECIRÍA RIESGO CARDIACO Y DIABETES EN EL FUTURO

Los niños que superan los límites considerados saludables de circunferencia de cintura e índice de masa corporal (IMC) correrían riesgo de sufrir síndrome metabólico en la edad adulta.

En cambio, los chicos que están por debajo de esos límites promedio, tendrían una gran ventaja de por vida, ya que "se puede predecir que no desarrollarán síndrome metabólico en la adultez", dijo la doctora Shumei S. Sun a Reuters Health.

El síndrome metabólico aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes.

Está formado por un conjunto de factores, como obesidad, hipertensión, glucosa elevada, gran cantidad de moléculas de grasa en la sangre (triglicéridos) y bajos niveles de lipoproteínas de alta densidad o "colesterol bueno", según Sun, de la Virginia Commonwealth University, en Richmond.

Los niños con una circunferencia de cintura promedio según las guías de crecimiento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Estados Unidos (CDC) y los chicos y adolescentes con IMC por debajo de ese promedio no serán propensos a desarrollar síndrome metabólico en la edad adulta, afirmó el equipo.

El IMC es la relación entre la estatura y el peso.

En cambio, un tamaño de cintura y un IMC por encima del promedio sugiere que los chicos corren riesgo significativamente elevado de desarrollar síndrome metabólico en la adultez, escribieron los autores en Journal of Pediatrics.

El equipo de Sun, que trabajaba en la Wright State University al momento de realizar el estudio, analizó el tamaño de la circunferencia de cintura y el IMC de 743 personas a las que se había medido desde el nacimiento y que participaban en el Estudio Longitudinal FELS.

Los investigadores establecieron las edades de los participantes en el momento en que las medidas los dividieron en adultos con y sin síndrome metabólico. Entre los hombres, esto comenzó a los 6 años, mientras que en las mujeres, a los 13.

Una vez que las mediciones comenzaron a diferenciarse, siguieron aumentando por separado en el tiempo, informaron los autores.

El riesgo de desarrollar síndrome metabólico en la edad adulta fue entre 1,4 y 1,9 veces mayor en los varones y entre 0,8 y 2,8 veces más alto en las mujeres con elevado IMC.

El aumento del riesgo en el caso de la circunferencia de cintura fue entre 2,5 y 31,4 veces para los varones y entre 1,7 y 2,5 veces para las mujeres.

"La circunferencia de cintura sería un indicador más confiable", dijo Sun, dado que proporciona una estimación más cercana a la realidad del nivel de grasa corporal.

El equipo sugiere que los pediatras les midan a sus pacientes la cintura como parte del control anual de los niños para identificar a los que necesitan prevención.

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Publicado en la revista Journal of Pediatrics

Para calcular en índice de masa corporal

jueves, 21 de febrero de 2008

OPINIÓN SOBRE LA AUTOMEDICACIÓN

En mi país existe una mala costumbre muy arraigada de automedicar/se. Mal creemos que cuando uno tiene fiebre y le duele la garganta, lo primero que hay que tomar son antibióticos y un antitérmico, pero hace poco mas de un mes mi hija pequeña ha estado enferma. Empezó con fiebres muy altas (39.8) el mismo día que enfermó la lleve al pediatra que me diagnosticó una infección viral. Me recetó antitérmicos y que no la sacase de casas mientras tuviese fiebre.

Durante los días que ha estado enferma he tenido que soportar que tanto los abuelos paternos como los maternos desacreditaran al pediatra porque no le había recetado antibióticos, y según su experiencias cuando un niño tiene fiebre y le duele la garganta hay que darle antibióticos. Pues bien al cabo de unos días la fiebre desapareció y la niña se enfermó por rotavirus, como el rotavirus no se ha conocido como tal en mi país hasta hace poco, tanto los abuelos maternos como los paternos se empeñaban en decir que el pediatra nuevamente se había equivocado y que lo que a mi hija le hacía falta eran antibióticos.

Según ellos la "infección" de la garganta se estaba extendiendo por lo el resto del cuerpo...... lo que es la falta de información!! Mi hija mejoró de los vómitos pero seguía con diarrea. Nuevamente acudimos al pediatra que nos recetó suprimir la lactosa, y en el caso de que la diarrea no desapareciera, un antidiarreico (Tiforsan). La pequeña esta casi completamente reestablecida, ha bajado algo de peso pero ya come como antes de enfermar.

Como veis si le hubiese dado antibióticos a mi hija, éstos no le hubiesen servido para otra cosa mas que para disminuir sus defensas más todavía si cabe, y para perder el tiempo. Creo que lo mejor es que cuando uno enferma debe acudir al médico, que para eso están.

MORALEJA: NO TODOS LOS SÍNTOMAS SON PRELUDIO DE LAS MISMAS ENFERMEDADES. LO MEJOR ES ACUDIR A UN ESPECIALISTA.

Refrán: Si no sabes torear pa que te metes joselete.

Publicado por Inma de Sevilla España