viernes, 31 de octubre de 2008

MUCHAS MADRES COMPARTEN LA CAMA CON SU BEBÉ: MUERTE SÚBITA

Casi la mitad de las madres participantes en el programa "Women, Infants and Children" (WIC) cumplen las recomendaciones sobre cómo debe dormir un bebé.

Pero casi un tercio admite que comparte la cama con el niño, lo que es un factor de riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), demostró un nuevo estudio publicado en Journal of Pediatrics.

Tras recordar que la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) aconseja que los bebés duerman en la habitación de los padres, pero en su propia cuna, la doctora Linda Y. Fu señaló: "Insistimos en que los padres deben cumplir esas recomendaciones y compartir la habitación con su bebé, pero no la cama".

Fu, del Centro Médico Nacional para Niños en la ciudad de Washington, fue coinvestigadora del estudio.

A partir de 1992, cuando AAP estableció por primera vez que los bebés deben dormir boca arriba, los casos de SMSL disminuyeron un 50 por ciento, señaló el equipo.

Sin embargo, las tasas no siguieron bajando en los últimos cinco años, lo que genera dudas sobre otros factores de riesgo, como compartir la cama con el bebé.

La AAP recomendó en el 2005 que los bebés compartan la habitación, pero no la cama, de los padres hasta cumplir un año; esto les facilitaría el control del niño.

Para conocer los factores que determinan cómo los padres eligen dónde dormirán sus bebés, el equipo estudió a 708 madres de niños de hasta 8 meses de edad que recibían ayuda de un programa federal para familias de bajos recursos.

Los autores hallaron que el 48,6 por ciento de las mujeres compartía la habitación, pero no la cama con su bebé; el 32,5 por ciento compartía la cama con su bebé y en el 18,9 por ciento, el bebé tenía su propia habitación.

Las madres adolescentes eran más propensas a compartir la cama, ya que tenían menos información. Las madres afroamericanas compartían la cama más frecuentemente que las de otras etnias.

Ser afroamericana y madre soltera eran dos factores de riesgo de SMSL, precisaron los autores.

Se desconoce aún por qué compartir la cama está asociado con el SMSL. "No sería en sí por el hecho de compartir la cama, sino de ciertas características, como usar colchones blandos o varias sábanas", dijo a Reuters Health.

Algunas familias, comentó el equipo, no tendrían los recursos para comprar una cuna o un moisés para sus bebés y varias ciudades, incluida Washington, poseen programas de distribución gratuita de cunas para ayudar a esas familias.

Publicado en Journal of Pediatrics, octubre del 2008

jueves, 30 de octubre de 2008

LOS NIÑOS CHINOS QUE CONSUMIERON MELAMINA PRESENTAN CÁLCULOS EN LOS RIÑONES

Algunos de los niños que se enfermaron después de consumir fórmula láctea contaminada con melamina desarrollaron un tipo específico de cálculos renales denominados "cristales", dijo el martes un experto en seguridad alimentaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Lo que entendemos es que éstas no son piedras renales normales porque no son detectadas mediante las herramientas que uno emplea para identificar los cálculos renales, por lo que algunas no aparecen en los rayos X", dijo Anthony Hazzard, asesor regional sobre seguridad de los alimentos de la OMS.

"Creemos por esto que es el complejo de melamina y ácido cianúrico el que forma lo que llamamos cristales (...) Pueden formarse en los pequeños túbulos (de los riñones) y agrandarse y bloquearlos", dijo el experto en una entrevista telefónica desde Manila.

El ácido cianúrico es químicamente similar a la melamina, un compuesto industrial para fabricar plástico que se agrega a la leche en polvo para engañar en los controles de calidad.

Decenas de miles de niños chinos se enfermaron y desarrollaron cálculos renales y otros problemas en los riñones después de consumir la leche adulterada con melamina. Al menos cuatro de esos chicos murieron.

No está claro cómo el ácido cianúrico llegó al organismo de los niños.

Los expertos creen que podría haber sido añadido a la leche junto con la melamina, también para hacer trampa en los controles de calidad, o quizá se habría formado cuando el cuerpo intentó procesar la melamina, que es indigerible.

Los especialistas indicaron anteriormente que los cristales serían aún más complicados de tratar que las piedras o cálculos renales. Podrían perjudicar el funcionamiento del órgano, especialmente cuando de repente se forma una gran cantidad de ellos al mismo tiempo, lo que bloquea los túbulos del riñón.

Hazzard manifestó que los niños fueron tratados fundamentalmente de tres formas.

"De acuerdo a la gravedad de la situación, los cristales pueden pasar a través de la orina o se requiere hospitalización y tratamiento con líquidos que permitirán que esos cristales o piedras fluyan mejor o, en algunos casos, se necesitaría una cirugía", añadió el asesor de la OMS.

Este último escándalo alimentario en China generó la realización de pruebas de melamina a una serie de productos con contenido lácteo fabricados en el gigante asiático, desde leche y barras de chocolate hasta yogures exportados a todo el mundo, lo que provocó el retiro de la venta de muchos alimentos.

CUANDO SE TRATA DE LA GRIPE, ENTRE MAS GENTE SE VACUNA, MEJOR

Aunque no es posible proteger a todo el mundo, estudios muestran que las vacunas reducen las muertes y las visitas al hospital

Entre más personas se pongan la vacuna para la gripe, mejor es para todo, según dos estudios recientes.

En el primer estudio, investigadores del Instituto de ciencias clínicas de evaluación en Toronto y sus colegas encontraron que un programa de vacunación universal implementado en la provincia de Ontario en 2000 ayudó a reducir las muertes, hospitalizaciones, y visitas a la sala de emergencia y a los consultorios médicos relacionados a la gripe. Con el programa, el gobierno de Ontario ofrece y promueve vacunas gratis contra la gripe para todas las personas mayores de seis meses de edad.

Sin embargo, el estudio también mostró que apenas el 38 por ciento de todos los miembros de un hogar recibieron vacunas, y que el aumento en los índices de vacunación no redujo la mortalidad ni el uso de atención de salud en las personas mayores, sobre todo en las mayores de 75 años, tanto como entre la gente más joven. Esto sugiere que unos mayores índices de inmunización entre la gente más joven podría proteger a la gente mayor contra la gripe, señalaron los investigadores.

El segundo estudio, llevado a cabo por un equipo del Centro médico universitario en Utrecht, en los Países Bajos, encontró que vacunar a todos los trabajadores de atención de salud en un departamento de 30 camas en un hogar de ancianos podría reducir las infecciones entre pacientes en hasta 60 por ciento. También calcularon que vacunar a siete trabajadores de atención de salud prevendría, en promedio, que un paciente del asilo desarrollara gripe.

Este estudio sobre "inmunidad de grupo" encontró que no era posible proteger completamente a todos los pacientes. Sin embargo, concluyó que aumentar las vacunas entre los trabajadores sí lleva a un menor riesgo de que los pacientes desarrollen influenza.

Ambos estudios aparecen en la edición de esta semana de la revista de acceso abierto PLoS Medicine.

Publicado en Plos Medicine

lunes, 20 de octubre de 2008

LOS BEBÉS PUEDEN DIFERENCIAR LA MÚSICA ALEGRE DE LA TRISTE

Un estudio ilustra el rápido desarrollo del cerebro humano

Incluso desde los cinco meses de edad, los bebés pueden distinguir entre la música alegre y la triste, lo que ofrece más evidencia de que la capacidad del cerebro de detectar emociones se desarrolla temprano, según informan investigadores.

"Pueden distinguir las emociones", afirmó el autor del estudio Ross Flom, profesor asociado de psicología de la Universidad Brigham Young de Provo, Utah. "No comprenden que una música sea alegre u otra triste, pero saben que son distintas".

Los científicos ya sabían que los bebés pueden distinguir entre elementos de la música como el tono y el tiempo, apuntó Flom, pero hasta ahora nadie había estudiado si podían también notar las diferencias entre tipos de emociones.

Aunque los bebés que participaron en el estudio eran demasiado pequeños para hablar, sí tenían la capacidad de expresar interés en el mundo externo y de aburrirse. Entonces, los autores del estudio aprovecharon este rasgo para averiguar cómo percibían la música.

Los investigadores reclutaron a 96 bebés y les reprodujeron distintos tipos de música, explicó Flom.

Algunas piezas eran alegres, como el tema de los programas de TV de "Snoopy", el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven ("Oda a la Alegría"), y el tema de jazz "Tiger Rag", interpretado por la banda de jazz de Nueva Orleáns Preservation Hall.

Otras selecciones tendían a ser más tristes, entre ellas el segundo movimiento de la Séptima Sinfonía de Beethoven.

Los bebés escuchaban repetidas veces tres selecciones de una categoría musical (alegre o triste) y luego los investigadores reproducían una selección de la otra categoría. Los investigadores evaluaron si los bebés se activaban y notaban una diferencia en la música al prestar más atención a un video de un rostro humano masculino o femenino de apariencia neutral colocado frente a ellos.

La mayoría de bebés de cinco meses mostraron señales de que podían discriminar entre los tipos de música cuando se reproducía una selección alegre seguida de una triste, pero no lo contrario, apuntó Flom.

"A los nueve meses, pueden diferenciar las piezas alegres de las tristes", dijo. "Muestra las sorprendentes habilidades cognitivas que tienen estos niños. Han aprendido mucho en nueve meses, 270 días".

Los hallazgos, que se espera sean publicados en la próxima edición de la revista Infant Behavior & Development, son "apenas otra manera de documentar que los bebés están muy sintonizados con la emoción muy temprano en el desarrollo", afirmó Flom. "Les ayuda a aprender comunicación y ayuda a promover las habilidades tempranas del lenguaje".

Pero, añadió Flom, el estudio no dice nada sobre el valor de la música como una herramienta para ayudar a los bebés a ser más inteligentes.

Paul Sanberg, director del Centro para la excelencia del envejecimiento y la reparación cerebral de la Facultad de medicina de la Universidad del Sur de Florida, apuntó que los autores crearon una manera única para medir lo que los bebes pueden percibir.

"Si [los bebés] no tiene un idioma, no se les puede hacer preguntas", señaló Sanberg. "Es como hacer un experimento en animales: se está tratando de interpretar lo que el sujeto siente o hace a través de respuestas no verbales".

Flom dijo que el próximo paso en la investigación es estudiar si los bebés pueden detectar la agresión o la ausencia de esta en los perros.

"Nosotros no necesitamos mucho entrenamiento para saber si debemos acercarnos a un perro y acariciarlo o retirarnos rápidamente", dijo.

Más información

Para más información sobre el desarrollo del cerebro, visite la Universidad de Washington.

Publicado en la revista Infant & Behavior & Development

domingo, 19 de octubre de 2008

REVISTA CRIAR EN INTERNET

Les recomendamos leer la revista CRIAR de la Asociación de Criar con el Corazón. Este número especial es sobre El Apego.

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