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lunes, 31 de diciembre de 2012

LA IMPORTANCIA DE MEDIR EL PERÍMETRO DE LA CABEZA


Se habrá preguntado alguna vez ¿para qué le miden el perímetro de la cabeza a los recién nacidos desde su nacimiento y cada mes durante las revisiones?
     La medición de la circunferencia de la cabeza constituye una parte importante de las medidas rutinarias que se les deben practicar a todos los niños para detectar en forma temprana alteraciones en su desarrollo. Es importante porque el tamaño de la cabeza refleja el desarrollo del cerebro y, si el cerebro no se desarrolla normalmente, como puede ocurrir en niños con retraso mental, es probable que su cabeza sea más pequeña de lo normal. La medición del perímetro cefálico proporciona una medida indirecta del crecimiento cerebral.
     La medición se debe efectuar con una cinta métrica que sea de buena calidad y que no se estire, para evitar lecturas erróneas. La cinta se coloca en la frente –por encima de las cejas y abajo de la línea del pelo– y por detrás debe pasar por la parte más prominente del occipucio, que es la porción posterior e inferior de la cabeza.
     Se pueden cometer errores ocasionados porque al nacer el cuero cabelludo del bebé está hinchado, o por la presencia de algún cefalohematoma. También se debe tomar en cuenta la forma de la cabeza; por ejemplo, una cabeza redonda podría tener una circunferencia menor que una cabeza de forma oval. Además, se debe tener en cuenta si el bebé fue prematuro.
     Los valores obtenidos en estas mediciones se comparan a las gráficas estandarizadas de acuerdo al sexo y edad  (Ver tablas).De estas gráficas –que abarcan del nacimiento a los 18 meses de edad y que se han integrado con las medidas de millones de niños, recolectadas durante muchos años– se han obtenido los valores normales de crecimiento. El niño cuyo perímetro cefálico se encuentra persistentemente en un mismo percentil es más probable que sea normal que el niño que se sale de un percentil, ya sea hacia arriba o hacia abajo.

     Los bebés prematuros de 28 semanas tienen un perímetro cefálico de 25 cms; los de 32 semanas, 29 cms; los de 36 semanas, 32 cms y los de término tienen entre 33 y 35.5 cms aproximadamente. Para el sexto mes de edad, el cerebro alcanza el 50% del tamaño del adulto y el perímetro cefálico mide aproximadamente 44 cms; para el año de edad, el 60% y mide aproximadamente 47 cms y para los 2 años, el 75% y mide aproximadamente 49 cms.

     En todos los casos, la circunferencia de la cabeza debe estar relacionada con el tamaño del bebé; por ejemplo, es probable que un bebé de estatura pequeña tenga la cabeza más pequeña que uno más largo y viceversa. Durante el primer año, la cabeza crece aproximadamente 10 cms y durante el segundo año crece sólo 2.5 cms aproximadamente. La circunferencia de la cabeza es mayor que el perímetro del tórax hasta los 6 meses, pero menor después de esa edad.

     Cuando se está valorando la circunferencia de la cabeza del bebé y se sospechan alteraciones, es importante obtener todas sus medidas, como el peso y la talla, y medir la cabeza de los padres y hermanos. Es muy importante practicar las mediciones de manera seriada para determinar la velocidad de crecimiento, por esa razón, deben acudir a la revisión del niño sano cada mes durante el primer año.
       El perímetro cefálico anormal alto es cuando se detecta por arriba de la percentila 97 de las tablas de crecimiento. Esto puede ser debido a múltiples causas, como la hidrocefalia, que puede ser ocasionada por una obstrucción en la circulación del líquido cefalorraquídeo –el cual se acumula y produce agrandamiento de la cabeza–, o por lesiones que ocupan espacio como tumores, o por hemorragias cerebrales, en las que el perímetro cefálico no sólo es alto sino que la velocidad de crecimiento se sale de las líneas percentilares máximas. Cuando el aumento en el perímetro cefálico es ocasionado por alguna enfermedad, es habitual que se acompañe de otros signos clínicos como el aumento del tono en los músculos de las piernas (hipertonía), movimientos oculares anormales o vómitos.
     Hay que tener en cuenta que no toda cabeza grande es anormal; cuando un niño tiene desnutrición, su cabeza es relativamente más grande; la llamada macrocefalia es frecuente en muchas familias y se le conoce como macrocefalia familiar. En esta entidad genética, los niños tienen cerebros grandes (megalencefalia). La mejor forma de diagnóstico es determinando la velocidad del crecimiento, la cual se obtiene con las mediciones seriadas; habitualmente, las mediciones permanecen en las percentilas altas, pero permanecen constantes sin salirse de la curva de crecimiento. La ecografía cerebral que se practica cuando aún no se ha cerrado la fontanela anterior (se cierra hasta los 18 meses ), ayuda a determinar si están crecidas las cavidades intracerebrales llamadas ventrículos. En la macrocefalia familiar, por lo general, la inteligencia es normal o con retrasos leves. La tomografía axial computarizada (TAC) es otro estudio usado ampliamente en la evaluación de los pacientes con cabeza grande.
     La microcefalia –cuando la cabeza no crece y su tamaño está por debajo de los valores normales– es indicativa de un cerebro pequeño por algún defecto en su desarrollo. Frecuentemente se asocia a retardo mental aunque puede haber microcefalia con inteligencia normal. La microcefalia también puede ser familiar y estar causada por un defecto genético o cromosómico.
     El cerebro en desarrollo puede ser afectado por gran variedad de factores pre y post natales, como infecciones (por ejemplo la toxoplasmosis), infecciones virales, toxinas, medicamentos tomados en el primer trimestre el embarazo, lesiones del sistema nervioso central y las llamadas craneosinostosis, en las que están fusionadas las suturas o uniones entre los diversos huesos que forman el cráneo, lo que impide que crezca adecuadamente el cerebro.
      Para terminar, queremos insistir nuevamente en la importancia de llevar al pediatra cada mes a sus hijos durante el primer año, llevar un registro de sus medidas y elaborar sus gráficas de crecimiento. Cualquier desviación del crecimiento esperado normal puede alertar al pediatra sobre un problema en el desarrollo.

Lea también:

Incremento del perímetro cefálico

Perímetro cefálico

Medición del perímetro cefálico

OMS: Perímetro cefálico para la edad

Utilidad del perímetro cefálico en el recién nacido para anticipar problemas en el neurodesarrollo

© Dr. Roberto M. Murguía Pozzi    

domingo, 17 de junio de 2012

LA GUARDERÍA O ESTANCIA INFANTIL

 
No hay duda de que algunos de los mejores pacientes y clientes de un pediatra son los niños que acuden a la guardería. Está mal que lo diga, pero es una realidad. Esto se debe al alto riesgo que tiene un bebé de enfermarse en un medio en el que se encuentran muchos niños, ya que se favorece la diseminación de infecciones con gran facilidad. Una de las labores que tenemos que hacer los pediatras es advertir a los padres, desesperados porque su hijo “siempre está enfermo”, de que mientras un bebé está en la guardería existe el riesgo de adquirir todo tipo de infecciones, en especial las virales. Estamos conscientes de que los padres los envían a las guarderías no por gusto, sino por necesidad, pues ambos padres trabajan colaborando en el sustento familiar. Un estudio realizado por la Academia Americana de Pediatría concluye que un niño que asiste a la estancia infantil o guardería tiene más cuadros gripales, influenza, diarreas e infecciones de los oídos que el niño que es cuidado en su casa. En la guardería, los niños se intercambian los juguetes de unos a otros, no se lavan las manos frecuentemente, no se cubren la nariz al toser o estornudar, se meten las manos a la boca y se frotan los ojos y la nariz frecuentemente, lo que hace que se contagien de cuadros gripales y adquieran la influenza en forma inevitable; pero eso no es todo, estas infecciones virales repetidas son propicias para que el niño adquiera otras infecciones causadas por bacterias como son las de los oídos. Otro estudio de investigadores mexicanos del Centro Médico Nacional concluye esto mismo y sugiere que sea analizada en el país la calidad de los servicios de estos centros y que se revisen sus medidas de atención a los niños con el objeto de disminuir la incidencia de enfermedades respiratorias.

     Cuando los padres tienen la alternativa de seleccionar a qué guardería van a enviar a su hijo, deben darle preferencia a las que tengan menos niños y más personal que los cuide. Lo ideal es que haya un cuidador por cada 3 ó 4 y que los grupos de niños sean de entre 8 y 12 máximo pero entre menos, mejor. También es importante que el personal de una estancia sea capacitado y tenga la preparación adecuada , que no sea personal improvisado, debe de tener cursos de primeros auxilios y de resucitación cardiopulmonar. Es importante que en la guardería exista una zona separada del resto del área para cambiar los pañales -que deberán ser exclusivamente desechables- a los bebés y otra para preparar los alimentos; también es importante que sea otro personal diferente al que los cuida el que se encargue de estas labores. La persona encargada de preparar los alimentos debe lavarse las manos antes de la preparación de los alimentos y si la misma persona es la que va a alimentar al bebé, debe lavárselas nuevamente antes de alimentarlo. Todos los alimentos deben estar refrigerados y desecharse si no se consumen en un máximo de 24 horas. Es indispensable que haya suficientes lavabos para facilitar el lavado de manos frecuente del personal e instalaciones sanitarias adecuadas. El lavado constante y cuidadoso de las manos por parte del personal es una medida esencial en el control de infecciones en las guarderías; en estudios realizados, se ha demostrado una reducción del 50% en la presentación de diarrea en los centros que adoptan estas medidas. Debe haber una separación mínima de un metro entre cada cuna para disminuir la posibilidad de transmisión de gérmenes a través del medio ambiente. Los colchones, colchonetas y ropa de cama no deben de ser compartidos, a menos que sean lavados. Los juguetes que hay en una estancia deben ser lavables y poderse desinfectar cuando se cambian de un niño a otro, los bebés no deben intercambiar juguetes blandos, que no sean fácilmente lavables, como los muñecos de peluche, ya que pueden estar contaminados con secreciones infectadas. Es importante que se lleve a cabo una limpieza escrupulosa frecuente y rutinaria de todo el local incluyendo los muebles, paredes, lámparas etc. . No se recomienda que en una guardería haya alfombras y tapetes ya que son difíciles de mantener limpios y sin polvo, muchas veces se mantienen húmedos y retienen material infeccioso.

     El personal de la guardería debe mantener una comunicación con los padres, y éstos deben informar al personal sobre los síntomas previos de sus hijos y la guardería tiene que tener toda la información necesaria para localizar a los padres en caso necesario. Cuando el personal detecta que un bebé presenta fiebre, rechazo al alimento, irritabilidad , disminución de la actividad o del estado de alerta, debe informar a los padres, ya que estos datos pueden indicar el inicio de una enfermedad. Cuando los niños presentan fiebre mayor de 38.5º C, erupción o exantema en la piel acompañado de fiebre, diarrea, vómito, llanto persistente e irritabilidad, dificultad para respirar, tos persistente o color amarillo en los ojos o en la piel (ictericia), deben ser suspendidos de la guardería y se les debe avisar a los padres para que lleven a su hijo con su pediatra. Las guarderías deben de tener reglamentos bien establecidos y llevarlos a cabo para evitar infecciones entre todos los niños. Los padres deben aceptar estos reglamentos. Es frecuente que los padres se molestan porque su hijo fue suspendido por enfermedad, ya que ellos trabajan y no tienen quien se haga cargo del niño; por eso, los padres deben planear previamente quien se hará cargo de su hijo enfermo mientras está suspendido de la estancia.

     El niño que va a ser enviado a la guardería debe tener aplicadas todas las vacunas, no sólo las que se incluyen como obligatorias, sino todas las posibles. Esto incluye las vacunas contra la hepatitis A , la hepatitis B, la varicela, el meningococo C, el neumococo, de preferencia 13 valente,  el rotavirus,  y contra la influenza de aplicación anual. El personal que labora también debe de ser suspendido si se encuentra enfermo, sobre todo si tiene diarrea, enfermedades de la piel, hepatitis, tuberculosis pulmonar etc. y también para poder laborar en una guardería deben ser sometidos a exámenes médicos periódicos y tener las vacunas de algunas enfermedades -si no las padeció en la infancia- como la varicela, sarampión, rubéola y parotiditis.  Muchos adultos ignoran que ellos también pueden y deben ser vacunados sobretodo con las nuevas vacunas como la de la hepatitis a, la hepatitis b, la varicela, la tosferina acelular para adultos y otras que tienen varios años de emplearse como la de la influenza, sarampión, rubéola y parotiditis.

     Con todo lo expuesto anteriormente, quiero dejar bien claro que el niño que asiste a una guardería se enferma mucho más que el que no asiste y es cuidado en su casa, por lo que los padres deben estar bien conscientes de esta situación para no caer en la desesperación.


¿Quién debe cuidar al niño en ausencia de los padres?


© Dr. Roberto M. Murguía Pozzi                              1999- 2012

¿QUIÉN DEBE CUIDAR AL NIÑO EN AUSENCIA DE LOS PADRES?


Hace algunos días pasaban en la televisión un vídeo de un niño que fue arrojado, supuestamente a manera de juego, a una lavadora; cuando ésta se puso en funcionamiento, los bromistas no encontraban la forma de pararla. Después se supo que el culpable era el acompañante de la canguro o cuidadora y no los padres. Afortunadamente, no hubo ninguna consecuencia mayor, aunque otros casos de niños arrojados a una lavadora han tenido un desenlace fatal.

En algunos países, existe la costumbre de tener en casa a la nana o niñera, quien está dedicada exclusivamente a cuidar a los niños. Muchas veces son trabajadoras improvisadas y sin ninguna preparación para realizar esta función; en otras ocasiones, son señoras ya mayores que han tenido la experiencia de cuidar muchos niños y hasta a los mismos padres. También son frecuentes las familias que disponen de una asistenta o sirvienta, que coopera también en el cuidado de los niños, aparte de realizar las labores de limpieza del hogar. La mayoría de las veces, sigue las instrucciones de la madre pero, por lo general, no tiene ningún estudio ni experiencia en los cuidados y educación de los niños.

Recientemente, se ha puesto de moda en algunos países contratar una enfermera que hace prácticamente las labores de nana o canguro. Muchas veces, su trabajo comienza al llegar la madre a su casa saliendo de la maternidad y se dedican tan bien a atender al bebé recién nacido como si fuese su propio hijo. Por supuesto, estas madres “nunca pudieron dar pecho” ya que la enfermera le daba el biberón al bebé al mínimo llanto. Estas madres tardan en aprender, porque todo se los hacen.

Entonces nos preguntamos, ¿son las nanas, niñeras, canguros o enfermeras las más adecuadas para cuidar a los hijos en ausencia de los padres?

Tradicionalmente, las madres que trabajan inscriben a su hijo en una estancia o guardería. Las hay públicas y privadas, o en un sistema de coparticipación. En los últimos años se han reportado varios accidentes en guarderías que han ocasionado el fallecimiento de muchos niños. El 5 de junio del 2009 en la Ciudad de Hermosillo, Sonora, México, ocurrió un incendio en la guardería ABC en el que fallecieron 46 niños y niñas y hubo 76 heridos de entre 5 meses y 5 años de edad. El accidente se debió a que la guardería estaba al lado de una bodega construida con materiales muy inflamables, al igual que la guardería, lo que propagó fácilmente el incendio, además, no había puertas de emergencia ni detectores de humo ni extinguidores de incendios. Así, el fuego se propagó a gran velocidad.

Recientemente, acaba de ocurrir otro incendio en una guardería ubicada dentro de un centro comercial en la Ciudad de Doha, Qatar. En esta ocasión, los bomberos se dedicaron a apagar el incendio ignorando que dentro del complejo se encontraba una guardería infantil, por lo que tardaron mucho tiempo, un tiempo valioso, en iniciar el rescate. Fallecieron 19 personas.

Estos son dos ejemplos de incendios trágicos en guarderías, pero también ocurren numerosos accidentes todos los días y, algo muy importante, es que los niños adquieren infecciones frecuentemente. En una publicación posterior hablaremos más ampliamente de las estancias o guarderías.

También ocupan un papel muy importante en el cuidado de los nietos los abuelitos.

Entre las ventajas que tiene que los niños sean cuidados por sus abuelos es que para  estos últimos es una satisfacción dedicar su tiempo de manera libre y desinteresada a construir el futuro de sus nietos. Los abuelos vuelven a su infancia con sus nietos, juegan con ellos, reviven recuerdos felices y se sienten útiles. A muchos abuelos les basta con que les mencionen el nombre de su nieto para que tengan una inyección de vitalidad y cara de satisfacción. Los nietos son un regalo que los hace rejuvenecer.

Es obvio que la educación de los hijos le corresponde a los padres pero, en ocasiones, los padres disponen de poco tiempo para sus hijos, tiempo que nunca podrán recuperar y ahí es donde los abuelos toman un papel importante en su educación haciendo el doble papel de padres y abuelos.

Entre las desventajas que tiene que los niños sean cuidados por sus abuelitos es que no conviven con otros niños, situación importante para la socialización. Los niños en guardería aprenden a hablar más pronto si tienen comunicación con otros de su misma edad; las oportunidades de desarrollo se potencian al estar con otros pequeños. También en la guardería, los niños tendrán la oportunidad de resolver sus pequeños o grandes conflictos con otros niños preparándolos para la fuerte competencia que les espera más adelante en la vida.

Por lo general, los abuelos cuidan mejor la alimentación de los niños que sus padres, aunque la selección de alimentos depende de ellos, así que si no les gusta un alimento, como por ejemplo el hígado, no se lo darán al niño. En cambio, la alimentación en las guarderías está diseñada por nutriólogos, y toman en cuenta más el contenido nutricional que si el alimento le gustará o no al niño.

También hay que tener en cuenta que muchos abuelos, por su edad, están más para que los cuiden y no para cuidar nietos. Su condición física y mental no los hace aptos para responsabilizarse de los niños ni para actuar en caso de una emergencia.

Otro asunto que hay que considerar a la hora de tomar la decisión de quién cuidará a los niños es el aspecto económico, así que los padres lo deben tomar en cuenta para adaptarse a su presupuesto.

Al tomar la decisión de quién va a cuidar a sus hijos, los padres deben hacer un análisis de las ventajas y desventajas de cada opción  y adaptarla a sus necesidades, pero siempre velando por la seguridad de sus hijos. 

Lean también:


Mis abuelos me cuidan


Los abuelos cuidan mejor la alimentación de los nietos  




© Dr. Roberto M. Murguía Pozzi   2012

martes, 12 de junio de 2012

LA MASTURBACIÓN EN LOS NIÑOS

 
     Gran inquietud ocasiona en los padres el notar que sus hijos pequeños se manipulan los genitales, muchos de ellos en forma frecuente. Esto es lo que conocemos como masturbación y en sí es la estimulación de los propios genitales para obtener placer y satisfacción. Por esto mismo, apenas se le quita el pañal a un bebé pequeño, éste buscará la manipulación genital, la cual puede ir acompañada de erección del pene, aunque hay que recalcar que tan pequeños, estas experiencias no tienen connotaciones sexuales ni emocionales, simplemente les resulta agradable.

     Por lo menos la tercera parte de los niños preescolares presentan esta manipulación genital que les causa placer, para los 8 años el 10% de las niñas y un tercio de los niños la practican y casi el 90% de los jóvenes adolescentes y 40% de las mujeres adolescentes la practican.

     Desde muy temprana edad –5 meses– cuando el bebé aprende a asir las cosas, aprende a manipular sus genitales, especialmente el pene, pero la masturbación puede ocurrir a cualquier edad, siendo mas común en los niños de edad preescolar y en los adolescentes. Pero es a los 3 años cuando pone más atención en sus genitales buscando placer sensual manipulándose su pene o la zona de la vagina.

      Normalmente, entre los 3 y los 4 años tienen la necesidad innata de explorar sus propios cuerpos y los de sus padres, y la curiosidad sexual es una manifestación de esta necesidad. Entre los cuatro y los seis años de edad, los niños practican comportamientos relacionados al sexo, como tocarse y rascarse la zona genital, masturbándose con sus manos, poniéndose objetos en la zona genital y frotándolos en forma rítmica, en ocasiones moviendo todo el cuerpo, endureciendo y poniendo rígidas las extremidades, a veces apretando objetos entre las piernas, presentando respiración irregular, rubicundez facial y sudoración importante. Estos síntomas se pueden presentar en forma sistemática, lo que ocasiona que pueda ser confundida con transtornos del movimiento, crisis convulsivas o epilépticas, crisis de dolor abdominal o tics. En ocasiones videograbar los movimientos y enseñárselos al doctor ayuda a identificarla.  La masturbación con objetos es muy rara en la niñez y puede hacer sospechar que el niño ha tenido experiencias sexuales inapropiadas.

     La masturbación excesiva o realizada en público puede tener varias causas que incluyen ansiedad, el nacimiento de un hermanito, alteraciones en la relación madre-hijo,abuso sexual o exposición del niño al comportamiento sexual de los adultos. Recuerdo el caso de un niño que compartía la cama con los padres; la mamá se quejaba de que el padre veía videos para adultos en la recámara, pensando que el niño dormía y, desde luego, el motivo de consulta era por problemas de conducta sexual inapropiada de su hijo.

     Entre los 6 y los 11 años, existe el llamado periodo de latencia descrito por Sigmund Freud, en el que los deseos sexuales innatos están calmados; sin embargo, los investigadores han encontrado que la autoestimulación sexual para obtener sensaciones agradables a esta edad existe, pero es menos obvia que en otros periodos de la vida; en esta edad, los niños se estimulan directamente el pene y las niñas el clítoris, en forma manual o frotando sus genitales con algún objeto.

     La masturbación es normal en los niños, no hay ningún motivo para preocuparse o intentar erradicar esa conducta. Si los padres reaccionan en forma exagerada a la masturbación de un niño y lo hacen aparecer como algo sucio o perverso, le podrían dejar el mensaje de que algo malo pasa con esa parte de su cuerpo o con él mismo, y causarle un daño emocional, complejos sexuales o sentimientos de culpa. Es recomendable esperar a que sea mayor para hablarle sobre temas como la intimidad, el pudor y la privacidad de su cuerpo, por lo que es importante que los padres acepten este comportamiento como una curiosidad del niño, completamente normal.

     Podríamos considerar anormal esta conducta si el niño la practica después de los 5 o 6 años en forma premeditada y en lugares públicos, ya que a esta edad la mayoría de los niños adquieren discreción y sólo se masturban en privado.

     Respecto a los niños pequeños, los padres deben aceptar la masturbación de su hijo, que ha aprendido a practicarla y que le gusta; entonces lo único que deben hacer es controlar el lugar donde la hace, por ejemplo en el baño o su habitación, y enseñarle a evitarla en lugares públicos. Cuando esté en otros lugares, trate de distraerlo con juguetes o con alguna actividad, y si esto falla explíquele que esto sólo lo puede hacer en su cuarto y no en público. Si su hijo acude a estancia, guardería o jardín de niños, pídale al encargado que actúe distrayendo al niño y jamás "fijarle la atención en que lo que está haciendo es malo". Se ha visto que algunos niños pequeños se masturbarán menos si reciben mimos, cariños o abrazos adicionales durante todo el día, por lo que hay que procurar disponer de por lo menos una hora diaria para brindarle todo tipo de manifestaciones físicas de afecto. Por ningún motivo se le ocurra castigar a su hijo, ni califique la masturbación como mala o pecaminosa, ya que esto no sólo no funciona, sino que podría favorecer que la practique más.


Lecturas recomendas:


Pautas para diferenciar la masturbación infantil de los trastornos del movimiento.


¿Es normal la masturbación en niños? 


Masturbación en preescolares.


© Dr. Roberto M. Murguía Pozzi  

viernes, 20 de enero de 2012

MORETONES, MORETES O CARDENALES

Un motivo usual de consulta es el niño al que la madre le encuentra numerosas manchas violáceas en el cuerpo. Éstas también se conocen como moretones, moretes, morados o cardenales y los médicos les llamamos equimosis o púrpuras. Son muy frecuentes en los niños, ya que reciben golpes que muchas veces pasan inadvertidos, pero pueden ser causadas por el maltrato físico, por abuso sexual, por enfermedades en la sangre y trastornos de la coagulación, como las púrpuras u otras enfermedades de la sangre. El color nos permite identificar el tiempo que tienen de haberse producido; por ejemplo, las recientes son de color rojo y azul, de uno a 3 días toman un color de azul oscuro a violeta, de 7 a 10 días un color verde amarillento, de más de 8 días un color amarillo-café y tienden a desaparecer a las 2 a 4 semanas.

Hace algunos años fué publicado un estudio en el que se investigaron niños menores de 36 meses que acudían a sus consultas de revisión del niño sano. Se encontraron moretones en el 20.9% de los cuales no se sospechaba que fueran víctimas de abuso físico, sólo el 2.3% tenía menos de 9 meses de edad, pero las presentaban el 17.8% de los niños que ya gateaban o que empezaban o ya caminaban. El sitio más frecuente fue la cara anterior de la pierna y la rodilla. Los moretones en estos niños son muy comunes también en la frente y en la parte superior de las piernas, pero es muy raro que se presenten en la cara o en el tronco y nunca en las manos o en las nalgas.

En otro estudio practicado por Carpenter, el 12% presentaba moretones, todos sobre la parte frontal del cuerpo y localizados en las zonas donde hacen prominencia los huesos, sobretodo la frente y las espinillas y algunas en la cara sobre las órbitas y el mentón. Se confirma que al aumentar la movilidad en los niños al ir creciendo, aumenta el número de moretones. En el caso de los niños de quienes se abusa físicamente, los moretones, por lo general, tienen varios días de evolución, ya que estos niños no son atendidos en forma inmediata a la lesión; además presentan moretones de diferentes colores, lo que sugiere que se produjeron en diferentes tiempos; éstos se localizan en los genitales, en las nalgas, en los hombros, en la espalda y en las manos, sobretodo en su cara posterior; también estos niños pueden tener quemaduras intencionales, laceraciones y lesiones con la forma del objeto con el que fueron provocadas.

Es importante no confundir la mancha morada llamada mancha mongólica de los recién nacidos que se presenta en la parte baja de la espalda o las nalgas con moretones de otras causas.

En el caso de abuso sexual, se pueden encontrar estos moretones en la zona genital, la vulva y en el himen.

Los pacientes que presentan un trastorno en la coagulación sanguínea, como los que padecen hemofilia A, tienen antecedentes de que les salen moretones fácilmente, pero por lo general tienen sangrados en las partes profundas de la piel y pueden tener la llamada hemartrosis, que es la presencia de sangre en una articulación; sin embargo, este diagnóstico es poco probable tratándose de niñas y generalmente encontramos el antecedente de que hay casos familiares de esta enfermedad. Los pacientes que cursan con alguna enfermedad en las que las plaquetas se encuentran bajas, como en las llamadas púrpuras, además de los moretones, pueden tener las llamadas petequias, que son pequeñas hemorragias microscópicas que se manifiestan como pequeños puntos rojos que se manifiestan bajo la piel; éstas son planas y no desaparecen ni se blanquean al hacer presión. Quiero aclarar que las petequias pueden aparecer en la cara de niños sanos que efectúan mucho esfuerzo al toser, al vomitar o al evacuar. También cuando las plaquetas se encuentran disminuidas es común que tengan hemorragias en otras partes del cuerpo, como por ejemplo, sangrado por la nariz.

También puede haber moretones en el caso de la leucemia linfocítica aguda en los niños, pero en ésta, además de los moretones, hay también petequias y puede haber manifestaciones de sangrado en la mucosa oral y en las encías, y un análisis de la sangre nos revela anemia, baja en las plaquetas, glóbulos blancos muy elevados o muy disminuidos y linfoblastos.

En mi experiencia, he visto que muchos niños que tienen moretones posteriores a golpes y se exponen al sol, se les fija el pigmento de la sangre en la piel, por lo que la mancha les puede durar mucho tiempo.

Ya que he mencionado varias causas que pueden originar estos moretones, quisiera recomendar a las madres que se acostumbren a ser observadoras para detectar éstos en forma temprana y consultar con el pediatra para determinar su causa.

miércoles, 7 de octubre de 2009

LA OBESIDAD MATERNA ESTÁ ASOCIADA CON PUBERTAD PRECOZ EN LAS HIJAS

Las consecuencias de la obesidad femenina se extenderían a la vida de las hijas, indicó un nuevo estudio.

Los autores hallaron que las niñas de madres obesas, comparadas con las de mamás con peso normal y bajo, eran tres veces más propensas a empezar a menstruar antes de los 12 años.

Investigaciones previas habían hallado que las niñas con sobrepeso suelen entrar en la pubertad antes y que las hijas de mujeres obesas tienden a tener sobrepeso, señaló en la revista Epidemiology el equipo de la doctora Sarah A. Keim, de los Institutos Nacionales de Salud en Bethesda, Maryland.

En el estudio, las hijas de madres obesas fueron más propensas a empezar a menstruar precozmente, "aunque no tuvieran sobrepeso", dijo Keim a Reuters Health.

El equipo entrevistó a 597 mujeres, de 22 a 32 años, para determinar la edad en la que habían empezado a menstruar. En general, 121 mujeres habían tenido el primer período a los 11 años o antes, mientras que 158, 147 y 171 lo habían tenido a los 12, 13 y 14 años o más, respectivamente.

Los autores compararon la información con el peso, la altura y otra información de las madres durante el embarazo, cuando participaron en el Proyecto Colaborativo Perinatal entre 1959 y 1966.

Las hijas de madres obesas eran 3,3 veces más propensas a empezar a menstruar antes de los 12 años que las niñas de mujeres sin obesidad.

La menstruación a los 12 años fue 2,7 veces más común en las hijas de mujeres obesas. Esas asociaciones se mantuvieron en los análisis de altura y otros factores maternos que están relacionados con el adelantamiento de la menstruación.

En cambio, el equipo no halló una relación entre la menstruación precoz en las hijas de mujeres con peso normal o bajo al quedar embarazadas.

Los autores opinan que se necesitan más estudios para explicar esas asociaciones.

Por ejemplo, las madres y las hijas compartirían los mismos hábitos alimentarios y físicos. O, como señaló Keim, el exceso de peso durante el embarazo alteraría el desarrollo fetal "de maneras que aún estamos tratando de comprender".

Publicado en la revista Epidemiology

martes, 29 de septiembre de 2009

MUCHOS PADRES NO SABEN COMO INTERPRETAR LAS TABLAS DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO

Muchos no entienden la manera de leerlas o interpretarlas, según una encuesta

Los padres desean saber la posición de sus hijos respecto a las tablas de crecimiento tan usadas en los consultorios pediátricos, pero muchos de ellos no entienden cómo leer o interpretar la información, según muestra una encuesta reciente.

Alrededor de 85 por ciento de los padres podían observar una tabla con un punto marcado e identificar de manera correcta que el punto correspondía a la edad del niño, según una encuesta en línea de un grupo nacionalmente representativo de mil mamás y papás. Alrededor de las dos terceras partes de los padres pudieron identificar tanto el peso del niño como el percentil de la tabla con un punto marcado.

Pero apenas el 56 por ciento pudo identificar de manera correcta el significado de "percentil" en una lista de opciones. En el contexto de una tabla de crecimiento, un percentil mide la manera en que un niño se compara con sus pares. Un niño que está en el percentil 80 para la estatura, por ejemplo, es más alto de 80 por ciento de los demás niños de su edad, mientras que un niño en el percentil 25 es más bajito que 75 por ciento de sus pares.

Apenas un tercio de los padres podían identificar la edad, peso y percentil de un niño en una tabla, además de la definición correcta de percentil, según el estudio, que aparece en la edición de octubre de la revista Pediatrics.

Las tablas de crecimiento de desarrollaron en los 60 para ayudar a los médicos a monitorizar el desarrollo de los niños, apuntó la autora del estudio, la Dra. Elana Pearl Ben-Joseph, editora médica asesora del Centro Nemours de Medios de Salud para los Niños. Las versiones más recientes, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., se actualizaron en 2001.

Aunque las tablas eran para uso de proveedores de salud, en la práctica los médicos con frecuencia las usan como ayudas visuales para los padres. Alrededor del 31 por ciento de los padres afirmaron que marcaban el desarrollo de sus hijos en una tabla en su casa.

"Las tablas de crecimiento puede ser útiles si se usan de manera adecuada, y si los padres las comprenden y se les explican bien", aseguró Ben-Joseph. "Pero pueden resultar nocivas si no se explican bien o si los padres no las comprenden".

Y muchos no las comprenden. En la encuesta, alrededor de la mitad de los padres dijeron que un niño en el percentil 10 para estatura y peso tenía bajo peso. Para los médicos, la estatura y el peso de un niño son proporcionales, y es probable que no sean causa de inquietud, anotó Ben-Joseph.

Muchos padres expresaron preocupación sobre un niño en el percentil 25 para su estatura y peso año tras año. Alrededor del 16 por ciento señaló que animaría al niño a comer más, y 18 por ciento dijo que ignoraba en significado de la información.

Ben-Joseph explicó que un niño que sigue la curva de crecimiento del percentil 25 es más pequeño y tiene menos peso que el promedio, pero que no es algo de que preocuparse.

Al leer las tablas de crecimiento, los médicos tienden a buscar cambios abruptos, como un niño cuya tendencia en estatura o peso se reduce de repente, lo que podría señalar un problema. También buscan la proporción entre la estatura y el peso.

Un niño con una estatura en el percentil 10 y un peso en el percentil 90 tiene sobrepeso, aunque alrededor de la mitad de los padres de la encuesta no se dieron cuenta de este hecho.

La confusión sobre las tablas de crecimiento plantea un problema mayor, los conocimientos numéricos básicos (la contraparte numérica de la alfabetización), o sea la capacidad de los pacientes de comprender el riesgo, las estadísticas, los gráficos y las tablas que se usan cada vez más en la atención de salud, señaló el Dr. Goutham Rao, director clínico del Centro de Gestión del Peso y Bienestar del Hospital Pediátrico de Pittsburgh.

"Cuando un paciente lleva al consultorio médico o centro de salud, hay habilidades numéricas específicas que necesitan para comprender su afección y lo que sucede en el ambiente de atención de salud", aseguró Rao. "Los pacientes no son los únicos que batallan con esto. Los médicos también tienen dificultades para traducir las cifras a términos que los pacientes puedan comprender".

Aún así, las tablas de crecimiento siguen siendo una herramienta útil para abordar el delicado tema del peso del niño con los padres, apuntó Rao. Alrededor del 12.4 por ciento de los niños entre los dos y cinco años tiene sobrepeso, al igual que 17 por ciento de los niños entre los seis y los once, y 17.6 por ciento de los adolescentes entre los doce y los 19, según los CDC.

"Muchas veces los padres no se dan cuenta de que su hijo tiene sobrepeso", dijo Rao, cuya clínica usa tablas electrónicas de manera que los padres puedan llevarse impresos del resultado. "Podemos mostrarle al padre dónde está su hijo en la tabla de crecimiento, proveer una explicación muy detallada de las cifras, y asegurarnos de que los padres puedan comprenderlo. Entonces, podemos preguntar a los padres si hay algo en lo que les gustaría trabajar".

Ben-Joseph añadió que se deben llevar a cabo más investigaciones para desarrollar tablas de crecimiento que los padres puedan comprender con mayor facilidad.

"Entre los padres hay un deseo de ver una tabla de crecimiento y que un médico se la comente", dijo Ben-Joseph. "Es importante que los médicos tengan en cuenta que no todos los padres comprenden estos complejos conceptos matemáticos, y que lo tomen en consideración cuando den explicaciones".

Más información La Nemours Foundation tiene más información sobre las tablas de crecimiento.

Publicado en la revista Pediatrics

lunes, 18 de mayo de 2009

APRENDIENDO A SER PADRES

por Eduard Punset

Hace muy pocos años, nadie pensaba que lo que les pasaba a los niños influiría en cómo se comportarían cuando fueran adultos. Nadie veía esta relación misteriosa entre la infancia y el comportamiento de los adultos. Lo que hemos descubierto -y esto todavía no se sabe en la calle de manera suficiente- es que, una gestión deficiente, privada de cariño y de inteligencia, de las emociones de un niño, en edades muy cortas, incide de manera muy directa en el comportamiento de este niño cuando es adulto.

Por ello, este domingo, 17 de mayo, hablaremos en Redes con Jay Belsky, psicólogo de la Universidad de Londres y uno de los mejores especialistas del mundo sobre psicología familiar, para que nos enseñe a ser mejores padres.

Os dejo algunas reflexiones que grabé en Londres después de hablar con Belsky.

Ver el video Los Primeros 6 años

Publicado Por Eduard Punset en su blog

lunes, 4 de mayo de 2009

LOS BEBÉS PUEDEN DISTINGUIR UN TERCER IDIOMA

Los bebés que viven en hogares bilingües pueden distinguir dos y hasta tres idiomas, es una de las conclusiones de las investigaciones del equipo de psicología de la Universitat de Barcelona, liderado por la psicóloga Núria Sebastián.

En el transcurso de las investigaciones el equipo de Núria Sebastián confirmó que los bebés con cuatro meses de vida y que han sido criados en hogares en los que se habla castellano y catalán, pueden reconocer al italiano como un tercer idioma a pesar de las semejanzas que existen entre los tres idiomas.

El mismo estudio añade que en el caso de los bebés de familias mono lingüísticas, la situación es diferente pues aseguran que estos bebés no logran distinguir la diferencia.

Además de estas comprobaciones, Núria ha desarrollado otro trabajo de investigación publicado en Science en el que, contando con la ayuda de un grupo de investigadores de Canada, se demuestra que los bebés a partir de los seis meses de vida se dan cuenta de que el inglés y el francés son dos lenguas diferentes.

Con las observaciones y los análisis aplicados a los bebés que están aprendiendo catalán y castellano, Núria comenta: “Los resultados muestran que igual que los bilingües inglés-francés, notan la diferencia visual entre el francés y el inglés. Es como si los bilingües se especializasen en el lenguaje, les prestan más atención a todos los estímulos que sean relevantes”.

Siguiendo la misma línea investigativa, otro estudio realizado en Trieste (Italia), aplicado a bebés de siete meses de edad que aprendían tanto italiano como esloveno, ha concluido que el bilingüismo desde la cuna ayuda en un gran porcentaje al desarrollo en las funciones de control cognitivo antes de aprender a hablar.

Dichas funciones están involucradas en la atención y el reconocimiento de estímulos contradictorios. Esto se da por ejemplo, en los casos en que papá y mamá utilizan diferentes palabras (por no hablar en el mismo idioma) para designar el nombre de un mismo juguete.

Publicado en ParaBebes.com

martes, 7 de abril de 2009

¿QUÉ PUEDO HACER PARA TENER UN BEBÉ MÁS INTELIGENTE?

Durante el siglo XX los psicólogos han lidiado con el concepto de la inteligencia y como medirla. Algunos la definen como la capacidad para establecer relaciones.

Les recomendamos mucho leer este artículo publicado por Infogen

Leer la primera parte

Leer la segunda parte

Bajar el documento completo (PDF)

martes, 3 de marzo de 2009

VER TELEVISIÓN NO ACELERA EL DESARROLLO INTELECTUAL DE LOS BEBÉS

La próxima vez que pase frente a una tienda llena de videos que afirman que son educativamente estimulantes para los bebés, tal vez quiera pensarlo dos veces antes de sacar la billetera.

Un estudio reciente sugiere que ver televisión no mejora las capacidades de lenguaje ni cognitivas de un bebé, incluso si la ven varias horas al día.

"Por sí misma, la televisión no parece influir sobre la cognición a los tres años de edad", apuntó la autora principal del estudio Marie Evans Schmidt, asociada de investigación del Centro de medios de comunicación y salud infantil del Hospital pediátrico de Boston.

Los resultados del estudio fueron publicados en la edición de marzo de la revista Pediatrics.

En 1999, la American Academy of Pediatrics comenzó a recomendar que los niños menores de dos años de edad no vieran televisión en lo absoluto. Pero más de dos tercios de los niños estadounidenses menores de dos años ven televisión a diario y alrededor del 25 por ciento de ellos también tiene televisiones en sus habitaciones, según la información de respaldo del estudio.

Casi el treinta por ciento de los padres que respondieron a una encuesta reciente dijo que sentía que ver televisión o DVD era educativo y "bueno para el cerebro del niño" para los niños menores de dos años.

Para evaluar si la televisión tenía o no un efecto, ya fuera positivo o negativo, sobre el desarrollo cerebral de los bebés, Schmidt y colegas incluyeron a casi 900 niños que fueron evaluados al nacer, a los seis meses y una vez más a los tres meses de edad. Los investigadores también pidieron a las madres que completaran cuestionarios sobre los hábitos televisivos de los bebés a los seis meses, al año y a los dos años. En promedio, los niños veían 1.2 horas de televisión al día.

Tras ajustar los datos por diversos factores, como la edad materna, los ingresos, la educación, el estado civil, si tenían hermanos en casa y la duración de la lactancia, los investigadores encontraron que ver televisión no se relacionaba con mejoras en las pruebas de vocabulario ni en las de capacidades visuales o motoras.

"No sé por qué la gente piensa que la televisión es buena para los bebés. Es probablemente por la manera en que se mercadean esos productos", apuntó Schmidt. "Aunque el estudio no mostró evidencia de daños, los padres deben tener en cuenta que los bebés que ven televisión podrían estar en riesgo de obesidad, trastornos del sueño y posiblemente problemas de atención. No queremos que este estudio sea percibido como una licencia para que los bebés vean televisión porque no les hará daño. Tal vez los efectos no surjan hasta que los niños sean mayores".

La Dra. Sara Hamel, pediatra del desarrollo conductual del Hospital pediátrico de Pittsburgh, afirmó que el nuevo estudio era "una investigación muy sólida y parece que hicieron un buen trabajo al controlar los datos de muchas variables que pueden influenciar el desarrollo infantil, como la educación y los ingresos de los padres".

"Este estudio responde a una pregunta muy específica: Para los niños menores de dos años, ¿tiene ver televisión una hora o más al día algún efecto sobre los resultados cognitivos? Y la respuesta es no, ver televisión no tiene efectos sobre algunas medidas de función del lenguaje y capacidades visuales", añadió Hamel.

Otro estudio que aparece en la misma edición de Pediatrics se enfocó en si añadir etiquetas sobre el contenido de violencia de los videojuegos hace o no que tales juegos sean más atractivos para los niños en edad escolar y los adolescentes.

Las etiquetas de advertencia tuvieron el efecto opuesto al que se deseaba. Incluso en los niños más pequeños del estudio, que tenían entre siete y ocho años, una etiqueta de advertencia sobre contenido violento hacía que desearan jugarlo aún más, según encontraron investigadores de EE. UU. y los Países Bajos.

Publicado en la revista Pediatrics

martes, 10 de febrero de 2009

AVENTURAS Y DESAVENTURAS EN EL CONTROL DE ESFÍNTERES

A menudo el control de esfínteres se convierte en una etapa de difícil manejo para los padres. La negativa del niño a hacer deposiciones en varios días, la queja de que le duele al orinar o el “mojarse” la ropa porque espera hasta el último momento, son algunas de las quejas y preocupaciones que llegan a las consultas de pediatras y psicólogos.

En ocasiones pueden desencadenar un rosario de pruebas médicas en busca de infecciones o el ensayo de diversas soluciones, enemas, adiestramientos penosos como la exigencia de que haga deposiciones en horas y tiempos marcados, con la idea de “educar” al niño en la limpieza, lo que se traduce en horas sentado en el orinal, regañinas, etc. En realidad esto no hace más que aumentar la preocupación de los padres e iniciar una batalla con el niño, que si es sano, se resistirá con todas sus fuerzas a hacer lo que se le exige.

Publicado en Famiped

En formato PDF

viernes, 19 de diciembre de 2008

EL JUGUETE "DE MODA" TAL VEZ NO SEA EL MEJOR REGALO

Una opción a considerar es regalarle su tiempo a sus hijos

El desarrollo mental y físico debe ser una importante consideración cuando se buscan regalos de Navidad para los niños, aconseja una experta de la Universidad de Ciencias de Filadelfia.

"Con frecuencia, los padres creen que tienen que apresurarse y comprar el juguete del momento", apuntó en un comunicado de prensa de la universidad Paula Kramer, presidenta y profesora de terapia ocupacional. "Estos juguetes podrían ser únicos y novedosos, pero no siempre son la mejor opción para su hijo o el juguete que más durará. Si un juguete es estático y no promueve la creatividad, la imaginación y el cambio, probablemente terminará abandonado en una esquina".

Al seleccionar un regalo, los adultos deben tomar en cuenta las necesidades e intereses específicos del niño, además del potencial del juguete de comentar un desarrollo saludable mental y físico. Kramer también sugirió buscar juguetes que estén en el nivel de capacidad del niño o justo por encima de éste, para constituir un desafío y promover el avance del niño.

Los aparatos de alta tecnología como los videojuegos dominan los anaqueles de las tiendas, pero artículos tradicionales como bicicletas y equipo deportivo ayudan a los niños a volverse activos y a hacer relaciones espaciales.

"Los juguetes tradicionales, como los Lego, también son magníficos, porque ayudan a construir habilidades como la manipulación motriz fina y la creatividad", apuntó Kramer. "Aunque vienen con instrucciones sobre cómo construir ciertas cosas, los niños pueden elegir hacer lo que quieran".

También recomendó a los padres regalar de su tiempo a sus hijos.

"Los regalos no se tratan solo del dinero y a los niños les encanta pasar tiempo con sus padres y otros niños", aseguró Kramer. "Ya sea un día patinando en hielo, una visita al zoo o un vale para llevarlos con amigos a una película que quieran ver, dar una parte de sí mismo es económico, crea recuerdos positivos y fortalece la relación entre padre e hijo".

Universidad de Ciencias de Filadelfia

lunes, 15 de diciembre de 2008

PUBERTAD PRECOZ

Escuche el programa Crónicas de Salud con el tema "Pubertad Precoz".

[Bajar el mp3]

lunes, 20 de octubre de 2008

LOS BEBÉS PUEDEN DIFERENCIAR LA MÚSICA ALEGRE DE LA TRISTE

Un estudio ilustra el rápido desarrollo del cerebro humano

Incluso desde los cinco meses de edad, los bebés pueden distinguir entre la música alegre y la triste, lo que ofrece más evidencia de que la capacidad del cerebro de detectar emociones se desarrolla temprano, según informan investigadores.

"Pueden distinguir las emociones", afirmó el autor del estudio Ross Flom, profesor asociado de psicología de la Universidad Brigham Young de Provo, Utah. "No comprenden que una música sea alegre u otra triste, pero saben que son distintas".

Los científicos ya sabían que los bebés pueden distinguir entre elementos de la música como el tono y el tiempo, apuntó Flom, pero hasta ahora nadie había estudiado si podían también notar las diferencias entre tipos de emociones.

Aunque los bebés que participaron en el estudio eran demasiado pequeños para hablar, sí tenían la capacidad de expresar interés en el mundo externo y de aburrirse. Entonces, los autores del estudio aprovecharon este rasgo para averiguar cómo percibían la música.

Los investigadores reclutaron a 96 bebés y les reprodujeron distintos tipos de música, explicó Flom.

Algunas piezas eran alegres, como el tema de los programas de TV de "Snoopy", el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven ("Oda a la Alegría"), y el tema de jazz "Tiger Rag", interpretado por la banda de jazz de Nueva Orleáns Preservation Hall.

Otras selecciones tendían a ser más tristes, entre ellas el segundo movimiento de la Séptima Sinfonía de Beethoven.

Los bebés escuchaban repetidas veces tres selecciones de una categoría musical (alegre o triste) y luego los investigadores reproducían una selección de la otra categoría. Los investigadores evaluaron si los bebés se activaban y notaban una diferencia en la música al prestar más atención a un video de un rostro humano masculino o femenino de apariencia neutral colocado frente a ellos.

La mayoría de bebés de cinco meses mostraron señales de que podían discriminar entre los tipos de música cuando se reproducía una selección alegre seguida de una triste, pero no lo contrario, apuntó Flom.

"A los nueve meses, pueden diferenciar las piezas alegres de las tristes", dijo. "Muestra las sorprendentes habilidades cognitivas que tienen estos niños. Han aprendido mucho en nueve meses, 270 días".

Los hallazgos, que se espera sean publicados en la próxima edición de la revista Infant Behavior & Development, son "apenas otra manera de documentar que los bebés están muy sintonizados con la emoción muy temprano en el desarrollo", afirmó Flom. "Les ayuda a aprender comunicación y ayuda a promover las habilidades tempranas del lenguaje".

Pero, añadió Flom, el estudio no dice nada sobre el valor de la música como una herramienta para ayudar a los bebés a ser más inteligentes.

Paul Sanberg, director del Centro para la excelencia del envejecimiento y la reparación cerebral de la Facultad de medicina de la Universidad del Sur de Florida, apuntó que los autores crearon una manera única para medir lo que los bebes pueden percibir.

"Si [los bebés] no tiene un idioma, no se les puede hacer preguntas", señaló Sanberg. "Es como hacer un experimento en animales: se está tratando de interpretar lo que el sujeto siente o hace a través de respuestas no verbales".

Flom dijo que el próximo paso en la investigación es estudiar si los bebés pueden detectar la agresión o la ausencia de esta en los perros.

"Nosotros no necesitamos mucho entrenamiento para saber si debemos acercarnos a un perro y acariciarlo o retirarnos rápidamente", dijo.

Más información

Para más información sobre el desarrollo del cerebro, visite la Universidad de Washington.

Publicado en la revista Infant & Behavior & Development

viernes, 3 de octubre de 2008

COMER PESCADO Y LA LACTANCIA MATERNA MEJORAN EL DESARROLLO INFANTIL

Un mayor consumo de pescado por parte de la madre así como periodos más largos de lactancia materna están relacionados con un mejor desarrollo cognitivo y físico en los niños, de acuerdo con un nuevo estudio.

El informe, que estudió a madres y bebés de Dinamarca, ofrece más evidencia de que los ácidos grasos omega-3 encontrados en el pescado y los compuestos de la leche materna ayudan al desarrollo del bebé.

"Estos resultados, junto con los hallazgos de otros estudios de mujeres de EE. UU. y del Reino Unido, ofrecen evidencia adicional de que el consumo moderado de pescado por parte de la madre durante el embarazo no afecta el desarrollo del niño y de que en realidad podría ser beneficioso", señaló la autora principal del estudio Emily Oken, profesora asistente de la Universidad de Harvard, en un comunicado de prensa de la universidad.

Investigadores del Grupo de nutrición materna del departamento de epidemiología del Statens Serum Institut en Copenhague, Dinamarca, también colaboraron en el estudio, que aparece en la edición de septiembre de la American Journal of Clinical Nutrition.

La investigación, que analizó a 25,446 niños nacidos de madres que participaron en un estudio danés entre 1997 y 2002, halló que los niños de las madres que consumieron la mayor cantidad de pescado durante el embarazo (cerca de 2 onzas al día en promedio) eran más propensos a tener mejores destrezas motoras y cognitivas. En tanto que los niños de las madres que consumieron la menor cantidad de pescado obtuvieron las puntuaciones de desarrollo más bajas a los 18 meses de edad.

Los niños que fueron amamantados por periodos más largos también lograron mejores puntuaciones, sobre todo a los 18 meses. La leche materna contiene ácidos graso omega-3. El beneficio de consumir pescado era similar entre los bebés alimentados con leche materna por duraciones más largas o cortas.

Se recomienda a las mujeres de EE. UU. que limiten el consumo de pescado a dos raciones por semana porque algunos pescados contienen rastros de mercurio, una toxina conocida. La mayoría de las mujeres del estudio, sin embargo, consumieron bacalao, platija, arenque y macarela, pescados que suelen tener bajos niveles de mercurio.

"En un trabajo anterior en una población de EE. UU., encontramos resultados similares de que un mayor consumo de pescado prenatal estaba asociado con un beneficio total para el desarrollo cognitivo, pero los niveles elevados de mercurio atenuaron este beneficio", apuntó Oken. "Por tanto, las mujeres deberían seguir comiendo pescado, sobre todo durante el embarazo, pero deben elegir los pescados que tengan menores niveles de mercurio".

Publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition

viernes, 25 de abril de 2008

MI HIJO TIENE UN AMIGO IMAGINARIO

Frecuentemente los padres encuentran a su hijo teniendo largas conversaciones, jugando o riendo con alguién que no están viendo. Esto es una situación normal y no deben preocuparse. Se trata de "su amigo imaginario". El amigo imaginario es una persona creada por él, con su nombre y personalidad que seguro le va a hacer compañía por algunos meses o quizás años.

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Les recomiendo leer este interesante artículo

sábado, 12 de enero de 2008

NO HAY QUE OBSESIONARSE CON EL CONTROL DE ESFÍNTERES EN LOS NIÑOS

A partir del primer año de edad, el niño fruto de su maduración cerebral empieza a ser autónomo. Es capaz de ponerse de pie y andar acompañado de un adulto y por consiguiente empiezan a darse situaciones que favorecen una seguridad en si mismo y una mayor autonomía personal. El control de los esfínteres es un tema realmente interesante que abordamos con el Profesor Alfonso Delgado, pediatra, Presidente de la Asociación Española de Pediatría.

El Profesor Alfonso Delgado, pediatra, Presidente de la Asociación Española de Pediatría comenta que no hay que obsesionarse con el control de esfínteres. Normalmente controlan primero el esfínter de anal y luego el esfínter de la vejiga y son capaces de notar que tienen la vejiga llena y sienten la necesidad de hacer pis.

En la siguiente entrevista podemos escuchar al Profesor Alfonso Delgado, pediatra, Presidente de la Asociación Española de Pediatría, dando su opinión a preguntas como: ¿Como ha de ser la higiene en un niño a partir de 12 meses?¿Qué tipo de juegos son los más idóneos para un niño de 12 meses?

Escuchar la entrevista

Escuchar la entrevista (sitio 2)

martes, 1 de enero de 2008

LLEGÓ LA HORA DE GATEAR

Es el paso previo a que los niños aprendan a caminar, ayúdelo a lograrlo con éxito

Dejar a un lado la cuna y las cobijas para emprender una aventura por el espacio que ofrece no sólo la recámara, sino la casa entera, es una de las etapas que los bebés pueden empezar a vivir a partir de los seis meses de edad.

La mayoría de los bebés gatean antes de caminar, pues al desplazarse por el piso aprenden a controlar su equilibrio, a coordinar manos y pies y a fortalecer los músculos de sus piernas.

Sin embargo, existen quienes el gateo les parece una posición incómoda y empiezan inmediatamente a caminar; o los que prefieren desplazarse sentados, rodando o deslizando su pancita con ayuda de piernas y manos.

Los especialistas recomiendan dejar que el bebé adopte la técnica que más le convenga para iniciar ese viaje exploratorio tan ansiado, porque lo importante es que se desplace y no la forma en que lo hace.

Evolución

Una vez que los bebés se sientan sin apoyo, entre los 6 y 7 meses, también logran mantener erguida su cabeza al mirar a su alrededor.

Así pueden pasar dos meses, hasta que se atreven a ponerse sobre las cuatro extremidades, fortaleciendo los músculos de brazos, piernas y espalda.

Descubierta esa posibilidad, comprueban que cuando sus muslos están rectos y su espalda paralela al piso, pueden empujar sus rodillas contra el piso y obtener el impulso para desplazarse. Para entonces, tendrá entre 9 y 10 meses.

Después aprenderá a volver a sentarse desde la posición de gateo y comenzará a perfeccionar su técnica cada vez más hasta que gatee perfectamente al año de vida.Tenga presente que no todos los bebés tienen el mismo desarrollo y considere estos tiempos sólo como parámetros; los prematuros, por ejemplo, desarrollan sus habilidades a un ritmo más lento que los que nacieron a término.

Si nota que su bebé está por cumplir 6 meses y todavía no muestra signos de movilidad, como darse vuelta, reptar o incorporarse apoyado sobre sus antebrazos, debe consultar al pediatra.

Ayúdelo

Una forma exitosa para estimularlos a gatear es colocar sus objetos o juguetes preferidos enfrente y alejados de él, para que los busque y los tome.También puede colocar obstáculos, como almohadas, almohadones o cajas para que él solo descubra como esquivarlos, dándole más seguridad, velocidad y agilidad; pero nunca lo deje solo, porque en cualquier momento podría necesitar su ayuda.

Para que el pequeño pueda satisfacer la curiosidad que lo lleva a moverse, permítale moverse con gusto y explorar por los rincones debidamente acondicionados para que no corra ningún peligro.

Mientras gatea, procure que esté descalzo, así podrá reconocer la superficie por donde se desplaza; los zapatos sólo se vuelven necesarios cuando ha aprendido a caminar bien.

Cuando su bebé gatea perfectamente, lo único que le queda es aprender a caminar; esto lo hará levantándose con la ayuda de algún mueble, después se animará a desplazarse de un mueble a otro y finalmente a mantenerse de pie.

Si todo este proceso es normal, estará listo para correr, saltar, ¡incluso bailar!

Estímulos

Usted puede ayudar a su bebé a mantener su posición de gateo, intentando los siguientes ejercicios:

· Reptar. Colocarlo boca abajo sobre una superficie dura y amplia. Mostrarle un objeto de su agrado para que se desplace moviendo sus manos y pies. Cuando sea necesario, ayudarlo a mover sus piernas y a desplazar su cuerpo.

· Carretilla. Colocarlo boca abajo sobre el suelo. Levantarle las piernas de todo el peso de su cuerpo sobre sus manos. Cuando aguante esa posición, empujarlo suave hacia adelante para que se desplace moviendo sus manos.

· A cuatro patas. Colocarlo en posición de gateo y cuando logre mantener esta posición, impulsar su cuerpo, provocando balanceos para conseguir el apoyo alternativo de manos y rodillas.

Fuentes: http://www.babysitio.com/, sitio creado por un grupo de pediatras, neonatólogos, ginecólogos, nutriólogos, pedagogos y otros expertos médicos argentinos. Instituto de Ciencias de la Educación, Universidad Complutense, Madrid, España (http://www.ucm.es/).

Precauciones

Como todo crecimiento, aprender a gatear implica cierto riesgo, que puede reducirse al mínimo tomando algunas medidas.

· Si hay escaleras, cuide que no intente escalarlas.

· Cubra enchufes para evitar que meta sus dedos.

· Evite dejar manteles colgando con cosas en la mesa.

· Retire de su paso objetos peligrosos que pueda llevarse a la boca, como plantas que pueden ser venenosas y que pueda ingerir.

· Trabe las puertas para que no se cierren y lo lastimen y tenga cuidado de las ventanas abiertas.

Artículo publicado en El Reforma