miércoles, 28 de noviembre de 2007

BOLSA DE ANESTESIA ACELERA REGRESO A CASA TRAS CIRUGÍA INFANTIL.

Los niños que se recuperan de una cirugía ortopédica sienten menos dolor y abandonan antes el hospital cuando regresan a casa con una pequeña bolsa de anestesia que libera medicación en forma localizada.

La bolsa, que ya se usa en adultos, es segura, efectiva y fácil de utilizar en chicos, señaló un equipo de médicos del Hospital de Niños de Filadelfia, según el análisis que efectuaron en 217 pacientes que usaron la técnica de manejo del dolor tras una cirugía ortopédica.

"Desde la puesta en marcha del programa, pudimos darles el alta hospitalaria a niños que de otra forma habrían quedado hospitalizados durante no menos de 24 horas por el dolor posoperatorio", publicó el equipo en la revista Anesthesia and Analgesia.

Cuando el niño abandona el hospital, se le coloca un cinturón con una bolsa de anestesia pequeña alrededor del hombro o de la cintura que libera un sedante localizado en el miembro operado, a través de un catéter.

Una enfermera visita a los pacientes todos los días hasta la extracción del catéter, que pueden realizarla los padres en el hogar y sin volver al hospital.

En la cohorte estudiada, la duración promedio de la infusión de anestesia fue de 48 horas. La tasa general de error fue relativamente baja (del 15 por ciento), como la incidencia de náuseas y vómitos (del 14 por ciento), precisó el equipo.

La bolsa de anestesia portátil para el manejo del dolor "nunca se había usado como rutina en pediatría", comentó el doctor Arjunan Ganesh, anestesista pediátrico del hospital.

"No conozco otra institución que envíe a los niños a casa con un catéter. Deberían empezar a hacerlo después de que demostramos que funciona", concluyó Ganesh.

Publicado en la revista Anesthesia and Analgesia, noviembre del 2007

RAZONES DE PESO PARA ACTUALIZARSE Y PROMOVER LA LACTANCIA MATERNA

La leche materna es gratuita, saludable y protege contra las infecciones. Es muy raro que una mujer no este físicamente apta para amamantar.

La lactancia materna reduce el riesgo de enfermedad en todos los países. Aún en los paìses más desarrollados, un bebé alimentado con biberón, tendrá 10 veces más posibilidades de sufrir enfermedades gastro-intestinales que uno amamantado.

La lactancia materna reduce considerablemente el riesgo de padecer obesidad y diabetes a lo largo de la vida. Estos dos problemas de salud pública son la primera causa de preocupación en México, por el incremento de las tasas de sobrepeso y obesidad en todas las edades y las consecuencias que estos traen consigo.

Donde el agua no es potable, UNICEF dice que los bebés están 25 veces más propensos a morir si utilizan el biberón.Los bebés amamantados no necesitan otro alimento ni bebida diferente a la leche materna, hasta los 6 meses de vida. Tienen menos riesgo de contraer diabetes, neumonía, infecciones de oído y algunos cánceres. Los estudios demuestran que las madres que amamantan también tendrán menos riesgos de cáncer de ovarios y de seno y que sus bebés son menos propensos a morir de muerte súbita.

Todos sabemos hoy en día que la leche materna es la mejor opción para alimentar a los bebes durante la etapa de la lactancia. Ningún otro líquido o alimento puede satisfacer de manera óptima, durante los primeros seis meses de vida de los pequeños, sus necesidades alimenticias, afectivas, de protección contra las enfermedades y de estimulación para el desarrollo intelectual. Después de los 6 meses cuando los requerimientos nutricionales aumentan y los niños necesitan complementar la leche materna con alimentos saludables y accesibles, la leche humana sigue siendo la mejor opción láctea de su dieta, desde el punto de vista de protección contra muchas enfermedades, nutricional y económico; hasta los 2 años o más, permitiendo además el fortalecimiento del vínculo madre e hijo que tan estrechamente los ha unido durante la primera etapa.

Las madres tienen que enfrentarse a muchos retos para lograr que su práctica de lactancia sea exitosa:

La ignorancia popular, la gente ha perdido la sabiduría del arte femenino de amamantar que nos permitió sobrevivir como especie, y las confunde con consejos innecesarios y en ocasiones contraproducentes.

La falta de actualización de salud que como resultado de las prácticas rutinarias y obsoletas, los orilla a introducir fórmulas u otros líquidos, antes de tiempo, en cuanto se les presentan dificultades o situaciones especiales y nadie las sabe apoyar.

Los prejuicios sexuales que llevan a los profesionales de la salud y al publico en general a sentirse incómodos y perturbados ante una madre que amamante a su bebé mayor de 8 meses y la presionan para que deje de hacerlo, insinuando además que la que está actuando mal es ella.

Las prácticas comerciales antiéticas de las compañías que fabrican y producen alimentos infantiles y biberones que engañan a las madres con regalitos y publicidad tendenciosa para que utilicen sus productos cuanto antes.

La falta de apoyo laboral, en los centros donde trabajan o en los que atienden a sus bebés mientras ellas desempeñan sus labores, que les coartan las posibilidades de proveer con su leche a sus bebés mientras se encuentran separada de ellos.

La irresponsabilidad de los medios de comunicación que carentes de información actualizada, presentan modelos de alimentación infantil inadecuados, introducen cambios en las prácticas tradicionales que hasta ahora habían favorecido la lactancia natural. En cada momento y en cada lugar en el que alguien vaya a aconsejar a una madre que le de a su bebé cualquier líquido o alimento diferente de la leche materna antes de los 6 meses, o que destete a su bebé en el momento que sea, tendrá que asumir la responsabilidad de los daños que puede ocasionar su recomendación en la salud del bebé y de la madre.

Publicado en Lacmater

viernes, 16 de noviembre de 2007

MÉXICO: EL PARAÍSO DE LA COMIDA CHATARRA

"La principal causa de diabetes es el sobrepeso y la obesidad. En México hay 10 millones de diabéticos. La diabetes es la principal causa de muerte en el país."

"Las principales causas del sobrepeso y la obesidad son la comida chatarra y la falta de actividad física"

"En México el consumo de refrescos aumentó un 60% en los últimos 14 años y bajó en 30% en consumo de frutas y verduras"

"En México no existe regulación a la publicidad de la comida chatarra, se vende en escuelas y no existe información en las etiquetas acerca del riesgo que significa su consumo"

México se ha convertido en el paraíso para empresas procesadoras de alimentos de bajo o nulo valor alimenticio, conocidos popularmente como “comida chatarra”. En consecuencia, los cambios en los hábitos alimenticios en México han sido radicales. En las familias más pobres del país el consumo de refrescos se ha incrementado en 60% y en las más ricas en 45%, en los últimos 14 años. Y lo más dramático, el consumo de frutas y verduras bajo un 30% en ese periodo (1). Por su parte las empresas alcanzan ventas formidables, Coca Cola realiza el 11% de sus ventas mundiales en México. Los datos oficiales muestran una situación fuera de control. Entre los niños de 5 a 11 años el sobrepeso y la obesidad creció un 40% en los últimos 7 años y en ese mismo periodo la circunferencia promedio de las mujeres en edad fértil aumentó 10 centímetros. Entre los mayores de 20 años, 71.9% de las mujeres (alrededor de 24,910,507) y 66.7% de los hombres (alrededor de 16,231,820) tienen sobrepeso u obesidad. Uno de cada tres hombres y mujeres adolescentes tiene sobrepeso u obesidad (2). Paralelamente, la diabetes tuvo un crecimiento del 3% anual. De acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública el costo para el sector salud del tratamiento de la diabetes es superior a los 3 mil millones de pesos. La Comisión Mexicana sobre Macroeconomía y Salud señala que los costos indirectos son 6.6 veces mayores que los costos de tratamiento, es decir de cerca de 20 mil millones de pesos (3).

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, después de exponer el grave panorama del sobrepeso y la obesidad en México indica que “Los resultados señalan la urgencia de aplicar medidas conducentes a la prevención de la obesidad en los escolares” y “El aumento de la prevalencia de obesidad en los últimos siete años en México es alarmante, ya que ocurre en todos los grupos de edad. Es urgente aplicar estrategias y programas dirigidos a la prevención y control de la obesidad del niño, el adolescente y el adulto”. El Informe Salud 200-2005 de la Secretaría de Salud señala “La magnitud que ha alcanzado este problema permite calificar la situación de la obesidad en México como una epidemia que requiere de acciones inmediatas como la promoción a nivel poblacional de la actividad física y restricciones al consumo de alimentos de calidad nutricional inadecuada en escuelas y oficinas”. Se concluye en la necesidad de realizar “programas de prevención y control” y regulaciones para “restringir el consumo de alimentos de calidad inadecuada en escuelas y oficinas”.

Por otro lado tenemos a las empresas. ConMéxico, que agrupa, entre otras, a las empresas procesadoras de alimentos, en su Informe de Actividades 2006 establece : “Los conceptos de “alimentos chatarra” y “alimentos de bajo y nulo valor nutricional” son subjetivos y discrecionales” y “CONMÉXICO se ha manifestado claramente en contra de cualquier tipo de acción para prohibir la venta o consumo en las escuelas de “alimentos de bajo o nulo valor nutricional”.

Sin información en las etiquetas de estos productos sobre los riesgos que significa su consumo frecuente; sin regulaciones a su publicidad y, en especial, la que dirigen a los niños; sin restricciones a la venta de estos productos que se convierten en los más accesibles (desde los grandes centros comerciales hasta las comunidades más pobres) de manera especial en las escuelas, oficinas y hospitales; sin campañas gubernamentales que promuevan hábitos alimenticios sanos señalando se manera clara cuáles son los productos que deben consumirse menos; en México lo que prevalece es un ambiente obesigénico con muy graves consecuencias para la salud de millones de personas, para la economía del país y de millones de familias.

“Obesity and nutrition-related chronic disease in middle income countries: the case of México”. Dr. Simon Barquera, Dr. Mario Flores. Artículo aparecido en “Understanding and Overcoming Obesity: The need for action”. Decision Media, Conference of Montreal. Health Decision Series. Edited by Gil Rémillard. 2004.

Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, Secretaría de Salud.

Macroeconomía y Salud. Invertir en salud para el desarrollo económico. Comisión Mexicana sobre Macroeconomía y Salud. Fondo de Cultura Económica, 2006.

Lea también "Contra la obesidad y sus consecuencias. Por una alimentación sana"

Publicado en El Poder del consumidor

miércoles, 14 de noviembre de 2007

CONSUMO DE REFRESCOS Y OBESIDAD. ¿SABÍA UD QUE....

¿Sabía usted que una botella de refresco o soda de 360 ml (12 onzas) contiene aproximadamente 10 cucharadas de azúcar y 150 calorías ?. Beber una sola botella o lata de refresco al día aumenta a los niños el riesgo de presentar obesidad en un 60 por ciento.

Fuente: American Academic of Pediatrics

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domingo, 11 de noviembre de 2007

USTED Y SU PEDIATRA

La Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en Ingles) ha desarrollado esta información para ayudarle a:

-Escoger un pediatra. -Prepararse para las visitas a la oficina de su pediatra. -Saber qué hacer si tiene una pregunta sobre algún problema de salud de emergencia.

Al escoger un pediatra, puede estar seguro que un experto en medicina de niños estará tratando a su niño.

Por qué su niño necesita un pediatra

Los niños tienen necesidades de cuidado de salud diferentes a las de los adultos—tanto sus necesidades médicas como las emocionales. Los pediatras están preparados para prevenir y manejar problemas de salud en infantes, niños, adolescentes y jóvenes adultos. Los pacientes mayores confían en sus pediatras, porque se han conocido mutuamente por muchos años.

Preparación

Para estar preparado en pediatría, un doctor debe tomar cursos especializados por 3 años o más después de terminar la escuela de medicina. Esto se conoce como residencia. Después de la residencia, un doctor usualmente toma un largo y detallado examen que ofrece la Junta Americana de Pediatría. Después que pasa el examen, el doctor es un pediatra certificado por la junta. El o ella recibe un certificado que usted puede ver mostrado en la oficina. El doctor puede entonces ser un "Fellow" (miembro) de la Academia Americana de Pediatría (FAAP por sus siglas en Ingles.) Todo este historial prepara a su pediatra para manejar las necesidades de salud completas de su niño, incluyendo a lo siguiente:

-Crecimiento y desarrollo -Enfermedades -Nutrición -Inmunizaciones -Golpes -Bienestar físico

Su pediatra también trabajara con usted en otros asuntos, tales como los siguientes:

-Comportamiento -Problemas emocionales o familiares -Problemas de aprendizaje y otros relacionados con la escuela -Prevención y manejo del abuso de drogas -Pubertad y otras inquietudes de adolescencia -Televisor, el Internet, y otros medios

Los pediatras también pueden trabajar con maestros y otros adultos en centros de cuidado de niños, escuelas y programas después de escuela. Si su niño tiene un problema especial o complejo, su pediatra puede referirlo a otro especialista para mas ayuda, si es necesario. Su pediatra, también, puede aconsejarle sobre tratamientos de medicina complementaria y distintas alternativas médicas seguras para niños. Es importante que su pediatra esté al tanto de todos los usos de medicinas complementarias y alternativas. Algunas pueden resultar en problemas secundarios serios cuando son utilizadas con medicinas convencionales.

Encontrar el mejor pediatra para su niño

No espere hasta que su niño esté enfermo o necesite un examen medico para escoger un pediatra. Aunque se haya mudado recientemente, esté cambiando su seguro medico o esté esperando un bebé, es mejor conseguir un pediatra tan pronto como pueda. Para obtener recomendaciones de pediatras, pregúntele a otros doctores que conozca, al igual que a miembros de su familia, amigos y compañeros de trabajo. Puede comunicarse con un hospital cercano, escuela de medicina, o la asociación medica de su comunidad para una lista de pediatras locales. Algunos proveedores de seguros médicos pueden requerir que usted escoja un pediatra de su red de médicos proveedores.

Después de que tenga su lista de nombres, puede visitar las oficinas de los pediatras para poder escoger el doctor de su niño. Mientras está en el área de recepción, mire a su alrededor a ver si está limpia. (Pero mantenga en mente que niños han estado allí todo el día.) Considere si el personal de la oficina es amistoso y atento.

Hágale al personal de la oficina algunas preguntas, que pueden incluir:

¿Cuales son las horas de oficina? ¿Proveen cubierta de emergencia las 24 horas del día, los 7 días de la semana? ¿Las enfermeras reciben las llamadas? Si no puedo hablar con el doctor, ¿quien va a manejar mis preguntas? ¿Cuándo es mejor llamar con preguntas rutinarias? ¿Hay servicio de mensajería después de las horas laborales? ¿Está el servicio de mensajería atado a una universidad u hospital pediátrico? ¿A donde refieren a los pacientes después de horas laborales? Si fuera necesario, ¿hay acceso a un especialista y cuidado intensivo? ¿Debe pagar en el momento de la visita? ¿Cómo maneja la oficina facturación y cobro? ¿Cómo se manejan las reclamaciones de seguro? ¿El pediatra acepta pacientes nuevos con mi plan medico?

También, prepare una lista de preguntas sobre el pediatra, incluyendo lo siguiente:

¿Cuál es su historial pediátrico? ¿Tiene una sub-especialidad en el área de pediatría? Si es así, ¿cual? ¿En qué hospital admite pacientes? ¿Esta certificado por el Consejo Americano de Pediatría? ¿Es miembro de la Academia Americana de Pediatría? ¿Quienes son los médicos que cuidaran de mi niño si mi pediatra no está disponible? ¿Trabajan en el mismo hospital? Estos médicos, ¿están certificados? Estos son solamente ejemplos. Haga todas las preguntas sobre asuntos que son importantes para usted.

Después de su primera visita con el pediatra, pregúntese: ¿Este pediatra escucha, contesta mis preguntas y parece estar interesado? Sobre todo, pregúntese a usted mismo si le gusta y confía en esta persona. Si su instinto dice que "no," hable con el próximo pediatra en su lista. Cuando algún conocido le sugiera un pediatra, es bueno preguntarle a esa persona algo sobre el doctor, tal como:

¿Su pediatra y el personal de la oficina contesta todas sus preguntas? ¿Usted cree que a sus niños les gusta ir a ese doctor? ¿El pediatra habla con y se interesa por los niños, no solamente con los padres? ¿Está el pediatra al día con los asuntos y desarrollos en la medicina pediátrica? ¿Cuan amistoso y listo para ayudar es el personal de la oficina? ¿Cómo maneja el personal de oficina sus llamadas telefónicas? ¿Cómo manejan las emergencias el personal de oficina? ¿Tiene que esperar mucho antes de ver al pediatra? ¿Hay algo del pediatra o de la oficina que le molesta?

Preparándose para visitas a la oficina

Visitas regulares al pediatra son clave para el cuidado medico preventivo. En cada visita, el pediatra, el practicante de enfermería pediátrica, o el residente pediatra examinarán completamente a su niño. Este examen le dará una oportunidad a su pediatra para

-Asegurarse de que su niño esté comiendo bien, esté saludable y esté creciendo bien. -Actualizar las inmunizaciones. -Rastrear el crecimiento y desarrollo de su niño. -Diagnosticar problemas físicos antes de que sean serios. -Ayudar a informarle cómo mantener a su niño sano y seguro. -Contestar todas sus preguntas.

Los infantes y niños necesitan exámenes frecuentes durante los primeros 24 meses de vida. Después de la edad de 2 años, la mayoría de los niños no necesitan visitas regulares con tanta frecuencia. Su pediatra coordinará visitas de acuerdo a las necesidades de su niño.

Pregúntele a su pediatra con qué frecuencia su niño necesita un examen.

Asegúrese de apuntar sus preguntas antes de su visita para que luego no se olvide. Mantenga el récord al día del crecimiento de su niño y de las inmunizaciones. Lleve esta información con usted a cada visita.

Enfermedades y golpes

Todos los niños se enferman en un momento u otro. Enfermedades menores como catarros y toses son comunes. Esto es especialmente cierto para niños que están en guarderías o en la escuela, donde pueden estar expuestos a más infecciones por otros niños. También es común que los niños reciban golpes menores, al igual que otros problemas médicos que necesiten el cuidado de su pediatra.

Si usted no está seguro de si su niño necesita ver al pediatra, siempre llame a su oficina. El personal de oficina puede decirle por teléfono si su niño necesita ver al pediatra y pueden darle una cita. El pediatra o el personal de enfermería puede darle consejos médicos por teléfono si no es necesaria una visita a la oficina.

Llamando al pediatra de su niño

Usted debe siempre sentirse cómodo de llamar a la oficina de su pediatra, ya sea durante horas de oficina para preguntas rutinarias o en cualquier momento en caso de emergencia. Llame de inmediato si está preocupado por su niño. A veces el padre siente que hay un problema antes de que aparezcan los síntomas. Siempre llame y consiga el consejo medico. Mantenga en mente, sin embargo, que a veces su pediatra no podrá contestar sus preguntas sin ver a su niño primero. Cuando no está seguro de si debe llamar, confié en sus instintos. Aproveche el teléfono a lo máximo. Su pediatra puede preferir que llame con preguntas generales durante el horario regular. Algunas oficinas, inclusive, tienen horarios especiales para llamar. Antes de llamar, tenga lápiz y papel a mano para escribir cualquier instrucción o pregunta. Es muy fácil olvidar algunos detalles, especialmente cuando está preocupado por su niño. Esté preparado para proveer información sobre la salud de su niño.

Mantenga a su niño cerca del teléfono, si es posible, para ayudarle a contestar las preguntas cuando llame a su pediatra. Un niño mas grande podría decirle exactamente donde le duele. Tómele la temperatura a su niño antes de llamar. Si su niño tiene fiebre, anote la temperatura y la hora en que la tomó.

Recuérdele problemas médicos anteriores al doctor. No espere que su pediatra se acuerde siempre de la condición medica de su niño. El o ella cuida de muchos niños durante el día y puede que no se acuerde que su niño sufre de asma, convulsiones u otra condición.

Esté seguro de mencionar medicamentos. Si su niño está tomando medicamentos, incluyendo medicamentos recetados o no recetados, inhaladores, suplementos, vitaminas, productos de hierbas, o remedios caseros, informe a su pediatra.

Mantenga el récord de las inmunizaciones a la mano. Estos ayudan, especialmente si su niño tiene un golpe que pueda requerir una inyección contra el tetano o si hay pertussis (whooping cough) en su comunidad.

Mantenga el numero de su farmacia a la mano.

Quítele el seguro a su teléfono "call block," y mantenga las líneas de teléfono disponibles para que su pediatra pueda devolverle la llamada prontamente. No deje numero de "beeper". Si deja el numero de su teléfono celular, asegúrese de mantenerlo encendido y que esté en una sitio donde pueda recibir llamadas.

Llamadas de rutina y de emergencias

Llamadas de rutina incluyen preguntas sobre medicinas, enfermedades menores, golpes, comportamiento o consejos a los padres. Usualmente no necesitara cuidado urgente para un simple catarro o tos, diarrea leve, constipación, arranques de cólera, o problemas para dormir. Para estos casos, puede ser que usted solo necesite un buen consejo medico.

Sin embargo, si su niño tiene cualquiera de lo siguiente, llame a ver si necesita que el doctor lo vea:

-Vómitos y diarrea que duren mas de unas cuantas horas en un niño de cualquier edad -Erupción en la piel, especialmente si también tiene fiebre -Cualquier tos o catarro que no se mejora en unos cuantos días, o un catarro que empeora y esta acompañada de fiebre -Cortaduras que puedan necesitar puntos -Cojear o no poder mover un brazo o pierna -Dolor de oído con fiebre, no puede dormir o comer, está vomitando, tiene diarrea, o actúa enfermo -Supuración de un oído -Dolor de garganta o dificultad tragando -Dolores agudos o persistentes en el abdomen o estomago -Una temperatura rectal de 100.4°F (38°C) o más en un bebe menor de 2 meses de edad -Fiebre y vómitos al mismo tiempo -No comer por mas de un día

Las llamadas de emergencia requieren la atención inmediata de su pediatra. Pero es mejor saber lo que debe hacer antes de que ocurra el problema. Durante un examen de rutina, pregúntele a su pediatra qué debe hacer y dónde debe llevar a su niño en caso de necesitar cuidado medico de emergencia. Aprenda ayuda primaria, incluyendo CPR (resucitación cardiopulmunar.) Mantenga un listado con los teléfonos de los centros de emergencia y envenenamiento cerca de su teléfono.

Un infante o niño necesita cuidado medico de emergencia inmediatamente si presenta cualquiera de lo siguiente:

-Sangrado que no para luego de aplicarle presión por 5 minutos -Sospecha de envenenamiento -Convulsiones (brincos rítmicos y perdida de conocimiento) -Problemas de respiración que se acentúan -Piel o labios que parecen azul, lila o gris -Cuello tieso o erupciones en la piel con fiebre -Golpe en la cabeza con perdida de conciencia, confusión, vómitos o color de piel pobre -Sangre en la orina -Diarrea con sangre o diarrea que no para -Perdida de energía de repente o no se puede mover -Inconsciencia o perdida de responder Actuando raro o estar más retraído y menos alerta -Dolor persistente severo o creciente -Una cortadura o quemadura grande, honda o que involucre la cabeza, pecho o abdomen -Una quemadura grande o que involucre las manos, área pélvica o cara

Llame al 911 (o su numero de emergencia) para un niño que esté severamente enfermo o golpeado.

Según su niño crece

Su pediatra puede continuar siendo un recurso importante, no solamente para enfermedades o golpes, sino para toda clase de consejo medico, incluyendo lo siguiente

-Ejercicio -Nutrición -Estar muy flaco o muy gordo -Problemas emocionales y de comportamiento -Ayudar a los niños a lidiar con asuntos como el divorcio y la muerte -Problemas de la escuela o de aprendizaje -Problemas familiares -Literacia de medios e Internet -Prevención de agravios por armas de fuego

Su pediatra puede responder a las necesidades especiales de su adolescente y puede ofrecer consejos y conserjería en

-Cambios del cuerpo durante pubertad -Menstruación -Crecimiento e higiene -Cómo lidiar y ser feliz consigo mismo y con los demás -Abuso de substancias -Salir en pareja y cuestiones sexuales -Desorden de comer -Acne -Control de la natalidad -Problemas relacionados con la violencia -Problemas de pandillas

La salud de su niño y las inmunizaciones

Muchas de las enfermedades de los niños se pueden prevenir con visitas medicas regulares y manteniendo las inmunizaciones al día. Los niños necesitan vacunarse para protegerlos de difteria, tétano, pertussis (whooping cough), sarampión, farfollota, rubella (sarampión Alemán), polio, hepatitis A, hepatitis B, Haemophilus influenzae tipo b, varicelas, influenza, e infecciones por pneumococo. Asegúrese de que su niño esté al día con todas las vacunas. Es la única forma de proteger a su niño contra muchas enfermedades serias.

Su pediatra le puede dar información mas reciente de nuevas vacunas según están disponibles. En cada examen, pregúntele a su pediatrician si su niño está completamente inmunizado.

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