lunes, 22 de junio de 2009

UNA MONITORIZACIÓN CERCANA PODRÍA AYUDAR A LAS NIÑAS PROBLEMÁTICAS ADOLESCENTES A EVITAR EL EMBARAZO

Un programa especializado de cuidado tutelar para las niñas delincuentes mostró un beneficio sorpresivo

Colocar a niñas adolescentes con antecedentes de delincuencia juvenil en programas especializados de cuidado tutelar tuvo una consecuencia inesperada: evitó que quedaran embarazadas, encontraron investigadores.

Los investigadores dirigieron a 166 niñas entre los trece y los diecisiete años de edad que habían recibido una orden judicial para recibir tratamiento por conductas criminales a cuidado tutelar especializado o a un centro de atención en grupo.

Los programas especializados, conocidos como cuidado tutelar de tratamiento multidimensional (en inglés MTFC), fueron desarrollados en los 80 para ofrecer cuidados personales y supervisión a niños adolescentes de padres adoptivos capacitados en gestión conductual.

Entre las técnicas se encuentra recompensar con puntos por conductas positivas (terminar las tareas, asistir a la escuela con regularidad) y perder puntos por conductas negativas, como no terminar las tareas, según la organización sin fines de lucro Coalition for Evidence-Based Policy.

Una de las claves de los MTFC es limitar el contacto con otros adolescentes problemáticos. Por otro lado, las niñas que estaban en los hogares grupales viven con jóvenes delincuentes.

Luego de dos años, el 26 por ciento de las niñas que recibían cuidado tutelar quedaron embarazadas, frente a casi 47 por ciento de las adolescentes en cuidados grupales, según un estudio que aparece en la edición de junio de la revista Journal of Consulting and Clinical Psychology.

Las niñas del programa de cuidado tutelar también tenían menores niveles de actividad criminal y arrestos, así como un aumento en la participación escolar.

Los resultados fueron dramáticos, afirmó el autor del estudio, David Kerr, profesor asistente del departamento de psicología de la Universidad estatal de Oregón. Los índices de embarazo adolescente se redujeron durante gran parte de la última década, antes de comenzar a aumentar de nuevo en los últimos dos años. Los Estados Unidos siguen teniendo uno de los índices más altos frente a otros países industrializados.

Las niñas que están en cuidado tutelar convencional están particularmente en riesgo. Una encuesta de adolescentes en tres estados encontró que casi la mitad de las niñas del sistema tutelar informaron sobre un embarazo antes de los 19 años, apuntó Kerr.

En los MTFC, los padres adoptivos supervisan muy de cerca a los adolescentes, quienes reciben asesoría continua, respaldo y servicios de intervención en crisis de los supervisores del programa.

"Uno de los aspectos más interesantes de esta investigación es que el programa MTFC fue creado para reducir el crimen, no el embarazo", apuntó Kerr. "Se dirigía específicamente al ambiente de la niña: su hogar, sus compañeros y su experiencia escolar. El enfoque intentaba ofrecerle mucha supervisión, respaldo de la conducta responsable y consecuencias constantes pero no severas por la conducta negativa. Y esto funcionó para reducir los índices de embarazo".

Hay 51 de estos programas especializados de atención tutelar en los EE. UU. y Canadá, 41 en Europa y uno en Nueva Zelanda.

Aunque cuidar a adolescentes en hogares grupales cuesta $7,000 al año menos que los programas especializados de cuidado tutelar, un análisis independiente de niños adolescentes mostró que las reducciones en la actividad criminal entre los adolescentes en los programas especializados cuestan a los contribuyentes y a las víctimas de crímenes $78,000 menos por adolescente a largo plazo.

"Todavía no hay cifras disponibles para las niñas, pero retrasar los embarazos no deseados debería aumentar tales ahorros", aseguró Kerr. "Pero aparte de la economía, la verdadera ventaja es ayudar a un adolescente de alto riesgo a crecer un poco más antes de comprometerse con el importante trabajo de la maternidad. Eso es algo positivo para todo el mundo".

Publicado en la revista Journal or Consulting and Clinical Psychology

jueves, 18 de junio de 2009

REPORTAJE SOBRE LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Les recomendamos ver este video. Es un reportaje sobre la prevención de accidentes que pasó por la Canal Trece de televisión.

Ver el video

jueves, 11 de junio de 2009

SE HAN IDENTIFICADO NUEVOS FACTORES DE RIESGO RELACIONADOS CON EL SUEÑO EN LA MUERTE SÚBITA DEL LACTANTE

Según los resultados de un estudio caso control, de base poblacional publicado en el número de Abril de Pediatrics, los nuevos factores de riesgo para el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) incluyen dormir fuera del hogar paterno, en el salón, o en decúbito prono o sobre un mouton.

El Dr. Mechtild M. Vennemann, de la Universidad de Münster en Münster, Alemania, y sus colaboradores del German Sudden Infant Death Syndrome Study Group, apuntaron que, "varios estudios casos-control a finales de los años 80 y a principios de los 90 identificaron el decúbito prono como un factor de riesgo importante del SMSL." "El seguimiento del consejo de poner a los bebés sólo sobre su espalda para dormir, ha disminuido de manera espectacular las tasas del SMSL en todos los países desarrollados."

El propósito de este estudio que se desarrolló de 1998 a 2001 en Alemania, era identificar los factores de riesgo para el SMSL en el entorno del sueño para una población en la que pocos niños dormían en decúbito prono debido a extensas campañas de educación.

Durante el período de estudio, hubo 333 casos de SMSL y 998 controles pareados. Sólo el 4,1% de los lactantes se colocaron en decúbito prono para dormir, pero el riesgo de SMSL se elevó en estos lactantes. El riesgo era muy alto en aquellos lactantes que no estaban acostumbrados a dormir en decúbito prono o que se les pasó a esta posición.

Los factores asociados con un mayor riesgo de SMSL fueron compartir cama, especialmente en lactantes menores de 13 semanas; uso de edredones nórdicos; dormir en decúbito prono sobre un mouton; dormir en casa de un amigo o un pariente vs dormir en la casa paterna; y dormir en el salón vs en la cama de los padres.

El uso de chupete durante el último sueño estaba asociado con un riesgo significamente menor de SMSL.

Las limitaciones de este estudio incluyen el pequeño número de casos en grupos con algunos de los nuevos factores de riesgo. Los autores del estudio apuntaron que, "Este estudio ha aclarado los factores de riesgo para...SMSL en una población en la que pocos lactantes dormían en decúbito prono." "Este estudio apoya las recomendaciones actuales de la American Academy of Pediatrics. Este estudio ha identificado varios factores de riesgo novedosos para...SMSL: Un mayor riesgo si los lactantes duermen fuera del hogar paterno, de muerte en el salón, y el riesgo elevado cuando duermen en posición prona sobre un mouton; sin embargo, debido a que el número de casos en estos grupos son pequeños, se necesitan estudios adicionales para confirmar estos resultados.."

Publicado en la revista Pediatrics.

Comentario: Recuerden que algunas de las causas conocidas hasta ahora del síndrome de muerte súbita del lactante son poner a dormir a los bebés "boca abajo", fumar en la habitación, ponerlos a dormir en la cama con los padres y arroparlos en exceso.

miércoles, 10 de junio de 2009

DORMIR LA SIESTA OFRECE BENEFICIOS A LOS NIÑOS MÁS ALLÁ DEL DESCANSO.

La siesta de los niños no sólo beneficia a sus cuidadores que tal vez necesiten un descanso. Para los niños de 4 a 5 años, dormir la siesta durante el día podría ayudarles a reducir la hiperactividad, la ansiedad y la depresión, según muestran los hallazgos de un estudio reciente.

En un estudio de 62 niños que se clasificaron en dos grupos de los que dormían la siesta (77 por ciento) y los que no (23 por ciento), los investigadores encontraron que los que no lo hacían tenían mayores niveles de ansiedad, hiperactividad y depresión.

Los hallazgos del estudio fueron presentados el 8 de junio en la reunión anual de Associated Professional Sleep Societies en Seattle.

Los niños que dormían la siesta lo hacían una media de 3.4 días a la semana, hallaron los investigadores. Los datos del estudio se basaron en los informes de los padres o de los cuidadores sobre los patrones de la siesta, la hora de levantarse y la de acostarse en una semana típica en la vida de un niño. También se incluyeron en el análisis la evaluación del comportamiento y los factores demográficos de las familias de los niños.

"La edad en la que los niños están listos para dejar de dormir la siesta varía mucho. Animo a los padres a incluir un periodo de 'descanso' en su horario diario que permitirá al niño dormir la siesta en caso de que sea necesario", aconsejó el autor principal Brian Crosby, becario posdoctoral de psicología en la Universidad Estatal de Pensilvania, en un comunicado de prensa de la American Academy of Sleep Medicine.

Aún no se ha establecido una edad óptima para que los niños dejen de dormir la siesta, apuntó Crosby. Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

Publicado por la American Academy of Sleep Medicine.

domingo, 7 de junio de 2009

CÓMO FAVORECER LA AUTOESTIMA DE NUESTROS HIJOS

Autoestima : valoración generalmente positiva de sí mismo. Dicc. RAE.

El niño con una buena autoestima se siente seguro, tiene una actitud ante la vida positiva y se ve capaz de abordar su actividad escolar con confianza y entusiasmo. Por el contrario, si tiene baja autoestima, el aprendizaje de cualquier tarea nueva lo afrontará con inseguridad y temor que le llevará a intentar evitar enfrentarse a ella.

La buena o la mala autoestima influirán en todos los aspectos de su vida, en las relaciones sociales, en la percepción de sí mismo, tanto en el aspecto físico como en el intelectual. En definitiva, afectará a la formación de su personalidad y también a su propia felicidad.

El papel de los padres es importante en este aspecto ya que, con nuestro comportamiento, podemos contribuir a que nuestros hijos tengan una buena autoestima o, por el contrario, a que se sientan inseguros.

-No les ayudan las respuestas de los padres que no son cercanas ni positivas, pues las percibirán como un rechazo que les generará impotencia y sentirán que todo lo que hagan va a ser inútil, por lo que “tirarán la toalla”.

-La falta de normas y límites favorecerá su inmadurez emocional.

-Su propia apariencia física les puede condicionar y crearles una situación de inseguridad, si no están bien “arropados” por su familia.

Los niños dan pistas con su comportamiento, de manera que se puede, a través de ellas, reconocer la baja autoestima y actuar para mitigarla.

BAJA AUTOESTIMA

- Se encuentran insatisfechos con su imagen corporal y no les gusta que les hablen de su aspecto.

- Llaman la atención de los adultos de modo inoportuno.

- Les cuesta entender el punto de vista de los demás, siendo excesivamente exigentes y tercos.

- Afrontan los cambios con inseguridad y temor.

- Se sienten incómodos si se habla de ellos o se les destaca, aunque desean reconocimiento.

- Se sienten inhibidos socialmente, tienen pocos amigos y dependen de ellos.

- Hay que recordarles sus obligaciones constantemente.

- Les cuesta tomar decisiones.

- Piden muchas normas e instrucciones en su trabajo, así como juicios inmediatos.

- Evitan las situaciones sociales formales en las que tienen que jugar un papel.

- Tienen dificultad para expresar directamente sus ideas o sentimientos.

- Suelen hablar negativamente de sí mismos y de su familia

- No quieren afrontar responsabilidades.

-Su control emocional es escaso y les cuesta asumir frustraciones o perder. LOS PADRES AYUDAN AL…

- Demostrarles afecto, elogiarlos, abrazarlos, besarlos.

- Prestarles atención cuando lo necesitan, aunque no sean capaces de pedirla.

- Hablar con ellos e intentar que escuchen y entiendan el punto de vista del otro.

- Mostrarles las alternativas a un problema y dejar que tomen decisiones en cuestiones que les atañen.

- Compartir con ellos sentimientos y preocupaciones; buscar intereses comunes.

- Mantener un clima de relaciones positivas en la familia.

- Ser claros en los valores y las normas. Respetar su forma de hacer las cosas.

- Respetar sus puntos de vista y opiniones aunque no se compartan.

- Respetar sus pertenencias y objetos aunque aparentemente carezcan de valor.

- Dedicar tiempo a la relación personal con ellos.

- Elogiar su aspecto y habilidades concretas. Escucharlos sin juzgarlos.

- Ayudarlos a proponerse objetivos personales y a conseguirlos.

- Hablar con ellos para exigirles que cumplan sus obligaciones.

- Explicarles que no siempre se gana y que hay que saber perder o conformarse.

Autora: Ana Martín. Licenciada en Ciencias de la Educación.

Publicado en la revista FAMIPED